LA PAZ, 9 dic (El Libre Observador) — Tres personas murieron y otras nueve resultaron heridas este martes en un accidente ocurrido en una de las rutas más transitadas del altiplano boliviano, un corredor que conecta las planicies mineras de Oruro con las salinas de Uyuni y los centros urbanos del sur andino.
El siniestro, protagonizado por un bus de la empresa Emperador, volvió a revelar las vulnerabilidades de un sistema carretero saturado y marcado por elevados índices de siniestralidad.
El hecho tuvo lugar en las inmediaciones de Sevaruyo, una comunidad ubicada en un tramo de curvas cerradas y vientos constantes. Según el informe preliminar de la División de Accidentes de Tránsito, el vehículo salió de la vía y terminó dando un “vuelco de tonel”, un giro violento que dejó la carrocería deformada y a varios pasajeros atrapados entre metales retorcidos. El bus viajaba desde La Paz hacia la localidad de Uli, en el suroeste del país.
El capitán Hugo Mier, responsable de la investigación del caso, explicó que la pérdida de control en una curva es, por ahora, la principal hipótesis. “Se registran tres fallecidos —tres varones y una mujer— y nueve heridos que han sido evacuados a distintos nosocomios”, señaló. Los lesionados fueron trasladados al hospital de Challapata, un centro sanitario que suele absorber emergencias de toda la región altiplánica.

La ruta Challapata–Uyuni, donde ocurrió el accidente, es conocida por el flujo constante de buses de larga distancia, transporte pesado y vehículos turísticos que se dirigen hacia el salar de Uyuni, uno de los principales destinos del país. Las condiciones climáticas adversas, las largas distancias y el mantenimiento irregular convierten este corredor en uno de los más complejos para los conductores.
Los equipos policiales y de emergencia llegaron al lugar pocas horas después del siniestro y desplegaron un operativo para rescatar a los pasajeros y despejar la vía. La estructura del bus quedó dañada de manera considerable, lo que dificultó las labores iniciales de auxilio.
El accidente se suma a una serie de hechos recientes que han encendido las alarmas sobre la seguridad vial en Bolivia. Aunque las autoridades aún no han publicado cifras consolidadas de 2025, los informes preliminares apuntan a un repunte de los incidentes graves en carreteras interdepartamentales.
Organizaciones civiles han insistido en la necesidad de modernizar los sistemas de control, reforzar la fiscalización y mejorar la infraestructura en zonas críticas del altiplano.

