LA PAZ, 1 may (El Libre Observador) — En una jornada en la que las calles bolivianas se poblaron de banderas sindicales y reclamos laborales, el sector privado alzó la voz con un mensaje inusual pero estratégico: homenaje a los trabajadores y llamado a la unidad. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) reconoció este jueves a los obreros como “pilares del desarrollo” y pidió una alianza sólida entre empleadores y empleados frente a lo que denominó una “crisis transversal” que amenaza la viabilidad económica del país.
La declaración, emitida desde La Paz, se dio en medio de las tensiones por el reciente incremento salarial del 10% al salario mínimo nacional y del 5% al haber básico para sectores estratégicos, decretado por el Gobierno de Luis Arce.
Mientras las centrales obreras celebraban la medida como una victoria, el empresariado advirtió que tales aumentos son insostenibles en una economía que ya muestra signos de fragilidad.
“No podemos ignorar que este aniversario tiene pocos motivos para celebrar”, expresó el pronunciamiento de la CEPB. “Vivimos tiempos extremadamente difíciles, por una crisis transversal que pone a prueba nuestras capacidades y nos impulsa a encontrar en el diálogo y el apoyo recíproco los medios para lograr la supervivencia de las empresas y la estabilidad del empleo”, añadió.
Lejos de confrontar directamente al gobierno o al movimiento obrero, los empresarios optaron por una narrativa de conciliación: llamaron a terminar con la polarización que enfrenta a trabajadores y empleadores, y apostaron por una lógica de cooperación mutua.
“Bolivia no puede avanzar si se pretende enfrentar a empresarios y trabajadores. Necesitamos caminar juntos”, sostuvieron.

El mensaje fue tanto un gesto político como un intento de reposicionar al sector privado en el debate público. La CEPB insistió en que no es posible sostener el empleo formal si se continúa presionando a las empresas con medidas unilaterales.
No obstante, la organización también enfatizó su voluntad de encontrar salidas conjuntas: “A lo largo de nuestra historia, trabajadores y empresarios hemos construido el futuro con esfuerzo, respeto y diálogo. Y lo seguiremos haciendo”.
La declaración empresarial concluyó con una defensa del trabajo como valor esencial y con un compromiso de responsabilidad compartida. “Solo en armonía, respetando los derechos mutuos y compartiendo la visión de un país mejor, será posible alcanzar un desarrollo verdaderamente inclusivo, sostenible y justo”, concluyó el comunicado.

