SUCRE, 6 ene (El Libre Observador) – En una decisión que marca un precedente en la administración judicial de Bolivia, los siete magistrados electos del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) resolvieron este lunes excluir a los dos magistrados prorrogados de la Sala Plena en la que se eligieron las nuevas directivas.
El abogado cruceño Romer Saucedo fue designado presidente del TSJ, mientras que Rosmery Ruíz asumió la Decanatura. “No queríamos imposición, queríamos decisiones de manera consensuada. Los magistrados tenemos legitimidad”, enfatizó Saucedo al asumir el liderazgo del máximo órgano de justicia del país.
La Sala Plena, compuesta por los siete magistrados electos el pasado 15 de diciembre, justificó la exclusión de los dos magistrados prorrogados señalando que estos no debían participar en decisiones clave como la elección de directivas.
Según Saucedo, la exclusión buscó garantizar una gestión basada en la unidad y el consenso, fundamentales para enfrentar los retos del sistema judicial.

Durante su intervención, Saucedo destacó que la presidencia del TSJ no solo representa un cargo, sino también un compromiso con el país, especialmente en un momento en que se exige una profunda transformación de la justicia. “Esta gestión se caracterizará por la unidad y el consenso. Nuestro compromiso está con cada uno de los departamentos y las provincias de Bolivia”, afirmó.
El nuevo presidente del TSJ adelantó que se trabajará en un plan de consenso entre los magistrados para abordar las reformas necesarias en el sistema judicial.
“Una nueva justicia para el país” es la meta trazada por Saucedo, quien asumió con la promesa de acercar el sistema judicial a las necesidades de los ciudadanos.
La decisión de excluir a los magistrados prorrogados genera tanto expectativa como controversia en el ámbito judicial, donde esta medida podría ser vista como un paso hacia la legitimidad y el fortalecimiento institucional del TSJ.


