COCHABAMBA, 3 ene (El Libre Observador) – En un encuentro marcado por la preocupación y la defensa de su líder, el ala “evista” del Movimiento al Socialismo (MAS) se reunió este miércoles en Cochabamba para ratificar la candidatura presidencial de Evo Morales para el año 2025, desafiando el dictamen del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que anula la reelección.
El encuentro, que reunió a radicales del MAS y gente de confianza del expresidente, emitió una resolución en la que reafirmó la posición de Morales como “líder indiscutible” del partido y denunció los intentos de impedir su candidatura presidencial.
Los “evistas” consideraron a Morales “habilitado jurídicamente” para participar en la contienda electoral de 2025, desestimando el criterio del Tribunal Constitucional que establece limitaciones en la reelección presidencial.

A pesar de la interpretación del Tribunal Constitucional sobre la limitación de mandatos, argumentando que un presidente solo puede gobernar dos veces de manera continua o discontinua, los “evistas” rechazaron esta interpretación, considerándola como un simple “comentario” de dos magistrados que, a su juicio, realizan un «servicio político» y menoscaban la dignidad profesional.
El expresidente Morales enfatizó que no existe inhabilitación alguna para su candidatura presidencial, buscando aclarar esta situación a la población boliviana. Además, se decidió convocar un ampliado del MAS el 2 de febrero en Cuatro Cañadas, Santa Cruz, una región de fuerte influencia de comunidades interculturales.
Una de las decisiones clave fue la suspensión de todos los congresos del MAS a nivel departamental, regional y otros, hasta que se reconozca la directiva elegida en el Congreso de Lauca Ñ, donde Morales fue reelegido como presidente del partido, aunque posteriormente esta elección fue anulada por el Tribunal Supremo Electoral.
Este encuentro no solo representa una muestra de apoyo a Morales sino también un desafío a las interpretaciones legales y una declaración de intenciones políticas que prometen marcar el devenir del escenario político boliviano en los próximos meses.

