LA PAZ, 24 jun (El Libre Observador) — La Cancillería de Bolivia elevó este lunes las tensiones diplomáticas con Estados Unidos al convocar a la Encargada de Negocios estadounidense, Debra Hevia, para expresarle su firme rechazo a lo que considera una «intromisión en asuntos internos» por parte de la legación norteamericana.
Este llamado a consulta se produce en un contexto de roces diplomáticos entre ambos países, avivados en los últimos días por las mutuas acusaciones.
El pasado 14 de junio, la Embajada de EEUU desmintió de manera rotunda las declaraciones del ministro de Economía boliviano, Marcelo Montenegro, quien había sugerido la participación de la representación diplomática estadounidense en un supuesto «golpe blando» contra el gobierno.

En respuesta, la Cancillería boliviana no solo reiteró su postura de rechazo a cualquier injerencia externa, sino que además convocó a la Encargada de Negocios Hevia para manifestarle su profunda preocupación por una serie de «pronunciamientos y acciones» del personal de la Embajada de EEUU que, a su juicio, constituyen una flagrante intromisión en los asuntos internos del país.
La Cancillería boliviana, en un comunicado oficial, recalcó su compromiso con una política exterior basada en los principios de «igualdad, no injerencia y respeto a la soberanía», tal y como lo establecen las normas del derecho internacional que regulan las relaciones diplomáticas.
En ese sentido, el comunicado enfatiza que «rechaza cualquier tipo de acción que promueva la injerencia en nuestro país».

Este nuevo episodio de tensión entre Bolivia y Estados Unidos se suma a las fricciones preexistentes entre ambos países, marcadas por la expulsión de sus respectivos embajadores en 2008 y la posterior congelación de las relaciones diplomáticas a ese nivel.
Cabe destacar que la actual coyuntura se produce en un momento particularmente sensible para la economía boliviana, la cual enfrenta importantes desafíos para su recuperación y crecimiento.
En este contexto, la injerencia externa en asuntos internos podría generar un impacto negativo en la confianza de los inversores y en la estabilidad económica general del país.

