LA PAZ, 22 may (El Libre Observador) — A un año de las elecciones presidenciales de 2025, el panorama político boliviano se renueva con el surgimiento de la alianza «Unidad es Posible», una iniciativa que busca aglutinar a diversos sectores de la oposición “no tradicional” bajo el objetivo: presentar un candidato único y competitivo que pueda hacer frente al Movimiento Al Socialismo (MAS) del exmandatario Evo Morales.
Esta nueva corriente opositora, impulsada por el colectivo El Búnker Tercera República y figuras como Amparo Ballivián y Vicente Cuéllar, se presenta como una alternativa fresca y alejada de los «políticos tradicionales», buscando capitalizar el descontento social con el actual gobierno y el anhelo de un cambio.
El líder de El Bunker Tercera República, Agustín Zambrana, ha sido el principal vocero de «Unidad es Posible», destacando la importancia de la unidad ciudadana como base para enfrentar al MAS.
«Acabo de firmar el documento de la unidad, de la alianza Unidad es Posible», anunció a través de sus redes sociales, enfatizando que esta unidad debe surgir «desde la ciudadanía», donde los ciudadanos sean los protagonistas.

La iniciativa ha encontrado eco en otras figuras opositoras, como Carlos Alarcón de Comunidad Ciudadana (CC) y Zvonko Matkovic de Creemos, quienes, pese a desmentir inicialmente reuniones políticas en Estados Unidos, han reconocido la búsqueda de la unidad para las próximas elecciones.
Sin embargo, el camino hacia la unidad opositora no está exento de desafíos. Ninguna de las organizaciones que conforman «Unidad es Posible» cuenta con personería jurídica reconocida por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que plantea interrogantes sobre su viabilidad para participar en las elecciones.
Además, la fragmentación de la oposición boliviana ha sido un obstáculo recurrente en las últimas elecciones, permitiendo al MAS mantener su hegemonía. Superar estas diferencias y presentar un candidato único y sólido será crucial para las aspiraciones de «Unidad es Posible».
A pesar de los retos, la iniciativa representa una bocanada de aire fresco en el panorama político boliviano. La búsqueda de la unidad ciudadana y la renovación de liderazgos podrían ser claves para romper el ciclo de victorias del MAS y abrir paso a un nuevo rumbo para el país.
Las próximas semanas serán decisivas para ver cómo se consolida «Unidad es Posible» y si logra aglutinar a los diversos sectores opositores en torno a un proyecto común.

