LA PAZ, 16 mar (El Libre Observador) — Los gobiernos de Bolivia y Brasil apostaron este lunes por relanzar su agenda de integración regional con proyectos de infraestructura, energía y comercio, con el objetivo de avanzar en la consolidación del corredor bioceánico sudamericano y fortalecer la conectividad entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Durante un encuentro celebrado en el Palacio de Planalto, en Brasilia, el presidente boliviano Rodrigo Paz y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva coincidieron en impulsar una relación bilateral orientada a la cooperación pragmática en infraestructura, producción agropecuaria y energía, en un contexto regional marcado por nuevas dinámicas comerciales y geopolíticas.
La reunión reunió a equipos ministeriales de ambos países y concluyó con la firma de varios acuerdos bilaterales que comenzaron a gestarse tras el encuentro entre ambos mandatarios en Ciudad de Panamá a finales de enero. Aunque no se divulgaron detalles pormenorizados de cada convenio, los líderes destacaron su valor estratégico para consolidar la integración sudamericana y reactivar el comercio bilateral.
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la consolidación del corredor bioceánico, una red de infraestructura logística destinada a facilitar el tránsito de mercancías desde el interior de Sudamérica hacia puertos del Atlántico y del Pacífico. En ese marco, Paz reiteró la propuesta de que Brasil pueda utilizar los llamados “puertos bolivianos” para acceder al océano Pacífico.
“No se trata solo de nuestra infraestructura carretera, sino de la capacidad de Bolivia para ser un espacio real de conectividad”, afirmó el mandatario boliviano, al destacar la posición geográfica del país como un puente natural entre ambos océanos.
El proyecto busca reforzar el papel de Bolivia como nodo logístico regional, permitiendo que productos brasileños y de otros países sudamericanos puedan llegar con mayor rapidez a los mercados asiáticos a través de puertos del Pacífico, mientras se mantiene la conexión hacia el Atlántico.

En esa misma línea, Lula destacó la importancia de proyectos de infraestructura fronteriza, entre ellos el puente previsto sobre el río Mamoré, que conectará las ciudades de Guayaramerín, en Bolivia, y Guajará-Mirim, en Brasil. La obra es considerada estratégica para mejorar la circulación de mercancías y fortalecer la integración económica en la región amazónica.
La agenda bilateral también incluyó avances en la cooperación para la Hidrovía Paraguay-Paraná, mediante un acuerdo tripartito entre Brasil, Paraguay y Bolivia para mejorar la navegabilidad del sistema fluvial durante todo el año, ampliando así las rutas de salida al comercio internacional.
Para el mandatario brasileño, estos proyectos adquieren mayor relevancia en el contexto de la integración regional impulsada por el Mercado Común del Sur (Mercosur), especialmente tras la incorporación plena de Bolivia al bloque. “Con Bolivia, Mercosur deja de ser un proyecto restringido al Cono Sur y comienza a consolidarse como un verdadero eje de integración continental”, señaló Lula.
En el ámbito energético, Paz informó a su homólogo brasileño sobre la apertura del país a nuevas inversiones internacionales bajo un marco regulatorio actualizado para sectores como hidrocarburos, minería y recursos evaporíticos, con el objetivo de atraer capital y ampliar la producción.
Pese a la disminución del comercio bilateral en los últimos años —que pasó de unos 5.500 millones de dólares a cerca de 2.600 millones— Lula instó a actuar con rapidez para revertir esa tendencia y aprovechar el potencial económico entre ambas economías.
En ese contexto, Brasil reiteró que Bolivia continúa siendo un proveedor relevante de gas natural para su mercado energético. Según Paz, el país andino mantiene su posición como uno de los suministradores clave de energía para el gigante sudamericano, incluso en un escenario de ajustes en los volúmenes de exportación.
Las delegaciones también abordaron proyectos de interconexión eléctrica para beneficiar a regiones fronterizas, particularmente en el departamento boliviano del Beni, además de iniciativas conjuntas para el desarrollo de biocombustibles y otras fuentes de energía renovable.
Al cierre del encuentro, Lula destacó el carácter estratégico del diálogo bilateral en un momento en que América Latina busca reforzar sus mecanismos de cooperación económica y política. “Construiremos una América Latina pacífica, integrada y próspera”, afirmó el mandatario brasileño, en referencia al nuevo impulso de la agenda regional y a las futuras reuniones entre empresarios de ambos países.

