LA PAZ, 21 nov (El Libre Observador) – En medio de gritos, forcejeos y maniobras desesperadas, el presidente de la Cámara de Diputados, Omar Yujra, logró este jueves imponer la conformación de comisiones y comités, a pesar de la férrea oposición de un grupo de diputados alineados con la corriente evista, quienes desconocen su liderazgo.
Lo que debía ser una sesión ordinaria de la Cámara de Diputados terminó convirtiéndose en un espectáculo bochornoso que refleja la aguda fractura política al interior del Movimiento al Socialismo (MAS).
La jornada comenzó a las 16:00 y desde los primeros minutos se percibía un ambiente hostil. Los diputados evistas, en abierta resistencia a la directiva presidida por Yujra, interrumpieron la lista de asistencia, intentaron tomar la testera y, en un gesto de desafío, uno de ellos lanzó agua al presidente de la Cámara, quien, empapado, pidió continuar con la sesión.

El desorden escaló cuando un grupo de diputados evistas formó un bloque en la base de la testera e intentó escalarla. Sin embargo, fueron detenidos por los arcistas, quienes reforzaron su posición con una barrera humana. Durante los enfrentamientos, una sirena resonó desde un megáfono, aumentando el caos y dificultando la comunicación en el recinto.
Pese al tumulto, Yujra declaró la sesión instalada con quórum: “104 habilitados”. Rápidamente, el debate avanzó hacia el tema más polémico: la conformación de comisiones y comités. Tras una breve lectura, Yujra anunció la aprobación, mientras los gritos de protesta de los evistas llenaban el hemiciclo.
En su discurso de cierre, Yujra defendió la institucionalidad: “Estamos en un estado de derecho y la razón debe vencer a la violencia. Un grupo de parlamentarios no nos va a detener”. Minutos después, abandonó el recinto escoltado por sus correligionarios, evitando mayores confrontaciones.
La crisis interna del MAS se evidencia con mayor fuerza en el Legislativo. Desde la elección de Omar Yujra como presidente de la Cámara Baja el 5 de noviembre, la facción evista del partido ha desconocido su autoridad.
Legisladores como Marcelo Pedrazas han señalado que esta pugna genera una preocupante “desinstitucionalización” en la Asamblea Legislativa Plurinacional, afectando su funcionamiento y retrasando decisiones clave.

La disputa también ha incrementado las medidas de seguridad en el hemiciclo, como la implementación de barreras adicionales, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una señal de desconfianza entre los mismos legisladores.
Lo ocurrido en esta sesión no solo expone las divisiones internas del partido gobernante, sino que también pone en evidencia la fragilidad de las instituciones democráticas en Bolivia. Las pugnas internas del MAS, trasladadas al pleno legislativo, generan un ambiente de incertidumbre en un momento donde la estabilidad política es crucial para enfrentar desafíos económicos y sociales.

