TARIJA, 17 ene (El Libre Observador) — El expresidente de Bolivia (2006-2019), Evo Morales, eludió nuevamente este viernes, bajo el pretexto de ser “perseguido político”, el Juzgado de Instrucción Penal Anticorrupción y Contra la Violencia hacia la Mujer de Tarija, donde debía realizarse su audiencia de medidas cautelares en el caso que lo vincula con presunta trata de personas.
Esta es la segunda inasistencia en menos de una semana, tras justificar su ausencia anterior con un certificado médico que el juez consideró insuficiente.
La defensa de Morales, liderada por el abogado y exministro de Gobierno de Morales, Jorge Pérez, calificó el proceso como un acto de “persecución política” y denunció que el Ministerio Público abrió dos investigaciones sobre el mismo caso, lo que consideran ilegal.
“Este doble procesamiento penal es un prevaricato. Morales es una víctima de un montaje judicial que debería haber sido archivado hace tiempo”, afirmó Pérez a los medios antes de la audiencia.
La cita judicial, programada para las 9:30, fue presidida por el juez Nelson Alberto Rocabado, quien inició la sesión alrededor de las 9:40. La fiscal encargada, Sandra Gutiérrez, sostuvo que la investigación se desarrolla “con seriedad” y subrayó que, ante esta segunda ausencia, el juez podría declarar a Morales en rebeldía y emitir una nueva orden de aprehensión.

El martes pasado, Morales presentó un certificado médico que alegaba una bronconeumonía, pero el juez solicitó pruebas adicionales emitidas por especialistas, las cuales no se entregaron en el plazo establecido de 48 horas. Además, en las redes sociales circuló un documento médico que, según la defensa, es falso y no corresponde a los papeles entregados oficialmente.
ACUSACIONES DE MANIPULACIÓN MEDIÁTICA
El equipo legal del expresidente también acusó a los medios de tergiversar la información, asegurando que Morales no fue notificado adecuadamente. “Hay un esfuerzo deliberado por construir una narrativa mediática que condene a Evo antes de que se dé el debido proceso”, señaló Pérez.
La situación jurídica de Morales continúa siendo un tema de alto impacto político en Bolivia. Su ausencia en audiencias clave y las denuncias de persecución alimentan un clima de polarización en el país, donde el expresidente mantiene un liderazgo activo en sectores del Movimiento al Socialismo (MAS).
De ser declarado en rebeldía, Morales enfrentaría mayores obstáculos legales, lo que podría agudizar las tensiones entre sus seguidores y detractores. Mientras tanto, el avance del caso pone nuevamente en debate la independencia del sistema judicial boliviano y su capacidad para manejar procesos sensibles sin presiones políticas.


