COCHABAMBA, 10 jun (El Libre Observador) – En el municipio de Villa Tunari, Cochabamba, una multitud fervorosa se reunió este lunes con los colores de la facción “evista” del Movimiento al Socialismo (MAS) para proclamar a Evo Morales como su candidato para las elecciones presidenciales de 2025, desoyendo las resoluciones del Tribunal Constitucional (TCP).
El aire estaba cargado de expectativa y desafío, un sentimiento palpable entre los asistentes que desafiaban la decisión del Tribunal Constitucional Plurinacional que impide la nueva postulación del exmandatario.
La concentración, inicialmente convocada como congreso, se transformó en un acto de reafirmación del liderazgo de Morales.
La división interna del MAS, con una facción leal a Morales y otra al presidente actual, Luis Arce, quedó en evidencia. Este encuentro no contó con la supervisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), un reflejo de las tensiones y la falta de consenso dentro del partido gobernante. Sin embargo, la ausencia de supervisión no mermó el entusiasmo de los seguidores de Morales.

Ramiro Jorge Cucho, del paralelo Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) «evista», fue el encargado de leer las resoluciones del encuentro. Con voz firme, rechazó cualquier intento de inhabilitación de Morales, señalando una supuesta complicidad entre el gobierno y los tribunales.
Las exigencias también incluyeron el cese inmediato de magistrados y consejeros cuyos mandatos fueron extendidos de manera controversial el año pasado.
Entre los aplausos y vítores, Evo Morales tomó la palabra. Su discurso, cargado de nostalgia y determinación, resonó entre sus seguidores.

«Gracias, hermanas y hermanos. Ya me hicieron creer candidato. Como me hicieron creer, a ganar las elecciones. Vamos a ganar para salvar Bolivia», exclamó, omitiendo cualquier referencia directa al fallo constitucional que le impide postularse nuevamente.
El encuentro también dejó claras las intenciones de movilización de la facción evista. Ponciano Santos, líder de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y seguidor de Morales, anunció futuras manifestaciones en defensa de la personería jurídica del MAS-IPSP y de la candidatura de Morales.
Este anuncio añadió un tono de confrontación a una ya tensa situación política.
La crisis interna del MAS no solo refleja una lucha de poder, sino también un choque de ideologías y lealtades. Mientras la facción de Arce busca legitimidad y continuidad gubernamental, los seguidores de Morales claman por un retorno a las raíces del movimiento que lo llevó al poder.
La proclamación de Morales como candidato, aunque simbólica, representa un desafío directo al orden constitucional y judicial del país.
En este ambiente cargado de tensión y esperanza, Bolivia se encamina hacia una nueva encrucijada política.

