LA PAZ, 1 jul (El Libre Observador) — Una nueva polémica sacude el ambiente político boliviano. Este lunes, el ministro de Obras, Édgar Montaño, encendió el debate con declaraciones contundentes sobre la actitud del expresidente Evo Morales. Montaño sostuvo que Morales siente envidia del actual presidente, Luis Arce, por su firmeza al enfrentar a los «golpistas» sin que sus ministros huyeran o buscaran refugio en embajadas extranjeras.
“Se ha vuelto un envidioso porque obviamente en el golpe de Estado que realizó la señora Jeanine Añez y Arturo Murillo, ninguno de sus ministros salió a enfrentar, menos aún el compañero Evo quiso detener a los golpistas. Y de eso tiene envidia porque los ministros estuvimos firmes. Ninguno de los ministros, viceministros, directores se escapó a ninguna embajada, ni nos fuimos al exterior”, declaró Montaño con evidente pasión durante una conferencia de prensa.
La comparación con los eventos de 2019 es inevitable. En aquel año turbulento, Morales se exilió en México tras renunciar a la presidencia en medio de acusaciones de fraude electoral y un motín policial. Luis Arce, entonces ministro, se refugió brevemente en la Embajada mexicana antes de recibir un salvoconducto del gobierno de Añez para viajar primero a México y luego a Brasil donde recibió su tratamiento de un cáncer.

Mientras el país se enfrenta a las secuelas de un nuevo intento de golpe liderado por el general Juan José Zúñiga, el debate en los últimos días sobre la naturaleza del evento y la reacción de los líderes políticos está en el centro de la discusión.
Morales ha echado un arsenal de dudas que se trate de un golpe de Estado, afirmación que Montaño no dejó pasar desapercibida.
“Es más, el presidente Lucho enfrentó a los golpistas. De eso tiene envidia. Esa es la diferencia. Ese es el talante que tiene nuestro presidente Lucho”, afirmó Montaño, aludiendo a la diferencia de carácter y valentía entre Arce y Morales.
En una crítica mordaz, Montaño también señaló la coincidencia de Morales con figuras controvertidas como Javier Milei, Luis Fernando Camacho y Carlos Mesa, quienes han descrito los eventos recientes como un autogolpe.
“Yo estaba en la plaza Murillo entonces, a mí no me van a decir ni me van a crear historias de Condorito, como quiere hacer creer el compañero”, añadió Montaño con una mezcla de incredulidad y desdén.
“Ellos huyeron a otros países, ellos se refugiaron en embajadas, nosotros no, nosotros enfrentamos a los golpistas y el presidente Lucho estaba con su bastón de mando haciéndose retroceder a los golpistas”, agregó.


