LA PAZ, 1 ago (El Libre Observador) – En un paso hacia la justicia y la disciplina militar, el gobierno de Bolivia anunció este jueves la baja definitiva de cinco exjefes militares, incluido el excomandante de Ejército, general Juan José Zúñiga, por su participación en el fallido golpe de Estado del 26 de junio contra el presidente Luis Arce.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, explicó en una conferencia de prensa que esta medida disciplinaria se fundamenta en las normas militares, que han determinado la separación del servicio activo sin goce de haberes, grado, honores y uniforme para Zúñiga y otros cuatro altos mandos militares.
Junto con Zúñiga, fueron dados de baja el vicealmirante Juan Arnez, excomandante de la Armada, y el general Marcelo Zegarra, excomandante de la Fuerza Aérea, quienes encabezaron la toma militar de la plaza Murillo en La Paz, sede del gobierno boliviano, y posterior intento de posicionarse en el antiguo Palacio de Gobierno, contigua a la Casa grande del Pueblo, donde opera el Ejecutivo.

El proceso disciplinario también afectó al general Juan Mario Paulsen, exinspector general del Ejército, y al general Franz Ordoñez, exjefe del Departamento Tercero de Operaciones del Ejército.
Todos estos militares, que tenían roles estratégicos en las fuerzas armadas bolivianas, enfrentan además procesos en la justicia ordinaria por su participación en el alzamiento armado.
El ministro de Defensa enfatizó que los generales y el vicealmirante ya se encuentran bajo detención preventiva en distintas cárceles del país, enfrentando acusaciones por alzamiento armado y otros delitos relacionados.
A decir de Novillo, la medida de baja es parte de un esfuerzo por asegurar la estabilidad institucional y democrática de Bolivia, luego del intento golpista que movilizó tropas armadas hacia el corazón político del país.

Las investigaciones continúan avanzando con nuevas evidencias, incluyendo declaraciones, imágenes y videos presentados por los implicados, que podrían arrojar más luz sobre los eventos del 26 de junio y las circunstancias que rodearon el fallido golpe de Estado.
El gobierno boliviano ha reafirmado su compromiso con el estado de derecho y la defensa de la democracia, buscando que todos los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
En las próximas horas, se espera conocer las decisiones de la justicia militar respecto a mandos menores, oficiales y suboficiales que también estuvieron involucrados en los sucesos del intento golpista, subrayando así la determinación del gobierno boliviano de restaurar la normalidad y la paz social en el país.


