LA PAZ, 1 ago (El Libre Observador) – En una agitada sesión que se extendió hasta la madrugada del jueves, la Cámara de Diputados de Bolivia aprobó el proyecto de ley que elimina las elecciones primarias de candidatos presidenciales para los comicios generales de 2025.
La aprobación se dio en medio de confrontaciones verbales, agresiones físicas y un clima de alta tensión política que enfrenta a los dos bandos del partido oficialista MAS, presididos por el presidente Luis Arce y el exmandatario (2006-2019) Evo Morales.
La sesión, iniciada el miércoles por la tarde, se prolongó hasta las seis de la mañana del jueves. Desde el inicio, seguidores del expresidente Evo Morales, conocidos como «evistas», protagonizaron protestas, exigiendo la formación de una comisión para investigar el fallido golpe de Estado del 26 de junio y la suspensión del presidente de la Cámara, Israel Huaytari, por denuncias en su contra.
La situación se desbordó cuando los ánimos se caldearon y se produjeron empujones y agresiones físicas. La diputada Gladys Chumacero, alineada con los «evistas», propinó un duro golpe a Huaytari en medio del caos.
Huaytari denunció que estas acciones tenían el objetivo de obstruir la sesión y evitar la aprobación de la ley contra las primarias presidenciales.
Finalmente, tras una larga y tensa discusión, el proyecto de ley fue aprobado en su totalidad, y ahora pasa a la Cámara de Senadores para su ratificación. Este episodio refleja las profundas divisiones políticas que marcan el escenario actual en Bolivia.
El conflicto legislativo ocurre en un contexto de creciente tensión política. Evo Morales ha criticado públicamente la eliminación de las primarias, considerándolas un avance democrático fundamental.
El exmandatario ha desafiado al presidente Luis Arce a someter la candidatura del Movimiento al Socialismo (MAS) a elecciones primarias abiertas, desafiando así las decisiones legislativas y judiciales vigentes.

La decisión de suspender las elecciones primarias fue parte de un acuerdo alcanzado el 10 de julio por el Tribunal Supremo Electoral en una cumbre multipartidaria. Este acuerdo también incluyó la auditoría del padrón electoral y la priorización de las elecciones judiciales dentro del marco legal vigente.
Este episodio en la Asamblea Legislativa subraya la complejidad del panorama político boliviano, donde las tensiones y confrontaciones internas continúan moldeando el camino hacia las próximas elecciones generales.


