LA PAZ, 27 feb (El Libre Observador) — La fractura del Movimiento Al Socialismo (MAS) sigue generando turbulencias en la política boliviana. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, instó este jueves a los legisladores leales a Evo Morales a abandonar oficialmente el partido y renunciar a sus escaños, argumentando que su salida del MAS debe ser coherente con su distanciamiento político.
“Es importante que sean consecuentes y dejen la doble moral de lado. Si ya no representan al partido ni a la sociedad, deberían dar un paso al costado”, afirmó la autoridad.
El pedido del Gobierno surge en un contexto de desbandada dentro del MAS, luego de que Evo Morales formalizara su renuncia a la militancia y anunciara su intención de postularse a las elecciones de 2025 con el Frente Para la Victoria (FPV).
En los últimos días, al menos 1.686 personas han seguido su ejemplo y han iniciado su desafiliación del partido, un número que, según el Ejecutivo, debería incluir a los diputados y senadores “evistas”.
El punto de quiebre se encuentra en la disputa por los escaños legislativos. Según Ríos, los parlamentarios que se identifican con Morales no solo han incurrido en transfugio político, en violación del artículo 38 de la Ley de Organizaciones Políticas, sino que además ocupan bancas y reciben un sueldo de Bs 23.000 que, a su juicio, ya no les corresponde.

“El curul es del MAS y su permanencia en el Legislativo es incompatible con su nueva postura política”, insistió el viceministro.
Sin embargo, los legisladores evistas no parecen dispuestos a ceder de inmediato. El senador Leonardo Loza ironizó sobre el pedido del Gobierno y aseguró que estaría dispuesto a “regalar” su escaño, pero aclaró que la decisión final dependerá de una evaluación dentro de su sector.
“Si quieren, se los doy, no hay problema. Me ahorraría tiempo y me dedicaría de lleno a la campaña para hacer presidente a Evo Morales”, dijo, aunque matizó que aún están en un proceso de consulta con las bases.
Mientras tanto, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) analiza la renuncia de Morales al MAS y la validez de las desafiliaciones en curso. El desenlace de este enfrentamiento político no solo definirá el futuro de los escaños en disputa, sino que también podría acelerar la consolidación de un nuevo bloque opositor encabezado por el expresidente.
La fractura del MAS, que alguna vez fue un partido monolítico, continúa profundizándose, y la batalla entre el oficialismo y el sector evista se encamina a ser uno de los conflictos políticos más determinantes en la carrera electoral hacia 2025.


