EL ALTO, 19 nov (El Libre Observador) — La altura de Villa Ingenio fue testigo de un duelo apasionante entre Bolivia y Paraguay que dejó este martes un sabor agridulce para la Verde, al empatar 2-2 en un partido que parecía ganado.
La jornada, que pudo haber significado un gran avance en las aspiraciones mundialistas bolivianas, terminó en frustración tras un cierre que favoreció a los visitantes.
Desde el inicio, Bolivia tomó las riendas del partido. Bajo la dirección de Óscar Villegas, el equipo local desplegó un juego dinámico y preciso, aprovechando la velocidad y visión de su mediocampo.
Fue Ramiro Vaca quien, con un pase quirúrgico al minuto 17, habilitó a Erwin Vaca. Este último definió con clase, enviando el balón al fondo de la red. Aunque inicialmente anulado por fuera de juego, el VAR corrigió la decisión, y el gol fue confirmado para desatar la algarabía en las tribunas.

Con la ventaja, Bolivia mostró su mejor versión: una defensa firme y un ataque peligroso. Generó al menos tres oportunidades claras de gol que podrían haber sentenciado el encuentro en la primera mitad. Pero la falta de contundencia dejó la puerta abierta para que Paraguay se mantuviera en la pelea.
El segundo tiempo trajo consigo un cambio de dinámica. Bolivia, que había controlado el juego, cedió terreno. Paraguay, liderada por Miguel Almirón y Julio Enciso, aumentó la presión, forzando errores en el equipo local.
El empate llegó al minuto 71, cuando un mal despeje de Diego Medina permitió a Almirón definir con precisión tras una jugada colectiva liderada por Enciso.
Bolivia no tardó en reaccionar. Apenas siete minutos después, Lucas Chávez ingresó al área rival y provocó un penal al ser derribado por el defensor Gustavo Gómez. Miguel Terceros asumió la responsabilidad y convirtió el tiro desde los once pasos, devolviendo la ventaja a la Verde y desatando la euforia de los aficionados.

Cuando todo apuntaba a una victoria local, Julio Enciso silenció el estadio en el minuto 90. En una jugada individual magistral, el delantero paraguayo superó a la defensa boliviana y remató desde fuera del área para batir al portero Guillermo Viscarra, sellando el empate.
El empate coloca a Bolivia en el séptimo lugar de la tabla con 13 puntos, en posición de repechaje, pero con un camino complicado por delante. Los próximos encuentros en marzo, frente a Perú y Uruguay, serán decisivos para mantener las esperanzas de clasificación al Mundial.
El empate dejó lecciones importantes: la altura, que antes era una ventaja estratégica, ya no garantiza el dominio en casa. Si la Verde quiere seguir soñando con el Mundial 2026, deberá encontrar consistencia en su juego y aprender a cerrar partidos.


