TARIJA, 25 nov (El Libre Observador) — El presidente Luis Arce inauguró este lunes el Congreso de Educación 2024, un evento de cinco días que reúne a más de 700 delegados de 60 organizaciones sociales, junto con instituciones académicas y gubernamentales, para rediseñar un nuevo sistema educativo nacional.
La actividad se realizará del 25 al 29 de noviembre en la ciudad de Tarija en el sur del país, con más de 300 propuestas sobre la mesa y el objetivo de construir una educación de calidad que se alinee con los avances de la ciencia y la tecnología, mientras preserva los principios de inclusión, interculturalidad y equidad.
En la oportunidad el presidente enfatizó que transformar la educación no es una opción, sino un tema de sobrevivencia como país y una contundente necesidad que lo encarará el Congreso Plurinacional de Educación 2024.
“Hoy, el cambiar la educación no es una opción, es un tema de sobrevivencia como país, si no hacemos cambios profundos en la forma de educar a los niños y jóvenes, mañana vamos a estar en serios problemas respecto al avance del conocimiento mundial; por lo tanto, no es opción el cambiar la educación en el país, es una contundente necesidad que tiene este congreso”, aseveró Arce en un acto público en el coliseo de la Universidad Juan Misael Saracho.

El Congreso tiene entre sus ejes centrales la revisión de la Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, considerada la base de la educación inclusiva en el país, y la definición de un perfil de bachiller que responda a las necesidades del siglo XXI.
Arce destacó la importancia de fortalecer áreas técnicas y científicas como matemáticas, física, química y biología, indispensables para impulsar el desarrollo industrial y tecnológico del país.
Remarcó que en el proceso de mejorar la calidad educativa se debe considerar que el planeta avanza de manera acelerada hacia la Inteligencia Artificial y los adelantos tecnológicos en diferentes áreas del conocimiento.
Pero no se trata solo de conocimiento técnico, según Arce, los bachilleres y maestros deben ser también agentes de cambio social, con una comprensión profunda de la estructura y las dinámicas de la sociedad boliviana.

Por su lado, el ministro de Educación, Omar Veliz, complementó esta visión, subrayando la necesidad de superar las limitaciones que colocan a Bolivia en las posiciones más bajas de calidad educativa en América Latina.
Veliz instó a los delegados a realizar un trabajo exhaustivo y efectivo, recordando que el Congreso es una oportunidad única para diseñar un sistema educativo que prepare a las futuras generaciones para los retos de un mundo globalizado.
El evento arranca con la base de 302 propuestas surgidas de encuentros distritales y departamentales previos. Estas incluyen desde ajustes a los currículos escolares hasta iniciativas para promover la educación técnica, tecnológica y productiva.
El Congreso fue convocado con el objetivo de formular y definir lineamientos de la política educativa, profundizando una educación inclusiva, científica, técnica, tecnológica y productiva
También se abordarán desafíos como una currícula revolucionaria, liberadora, progresista, intracultural, intercultural, plurilingüe, descolonizadora y despatriarcalizadora en el sistema educativo.
Para el ministro, el costo de no mejorar en este ámbito afecta no sólo la competitividad del país, sino también la igualdad de oportunidades para los estudiantes bolivianos.
“Bolivia dentro del ranking educativo no estamos bien y esa es la preocupación. Las propuestas emitidas deben llevarnos a la reflexión para debatir conscientemente para rediseñar la enseñanza de la educación”, aseveró.
El ministro enfatizó que el Congreso de Educación es más que un evento; es una oportunidad para que Bolivia redefina su camino hacia un futuro más equitativo y competitivo.


