LA PAZ, 6 feb (El Libre Observador) – En medio de un clima de tensión política, el ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Alejandro Gallardo, exhortó este jueves a los legisladores opositores a evaluar con criterios técnicos y no políticos los contratos suscritos entre la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y dos empresas extranjeras para la industrialización del metal blanco.
“Estamos aquí para exponer y defender el contrato con la empresa CBC, de China, juntamente con la empresa YLB para lo que sería la dotación de litio en el Salar de Uyuni. Vamos a hacer una exposición técnica, tomando en cuenta los aspectos jurídicos, financieros (…). Esperamos que todos los asambleístas se pongan la camiseta de Bolivia y puedan realizar un criterio técnico al momento de evaluar y no así un aspecto político”, declaró el ministro en una conferencia de prensa.
La Comisión de Economía Plural de la Cámara de Diputados intentó este jueves tratar el contrato con la empresa china CBC, pero la sesión fue suspendida debido a la tensión y los enfrentamientos verbales en la Asamblea Legislativa.
Opositores y representantes cívicos de Potosí exigieron postergar la discusión, alegando la falta de documentación completa, mientras que el oficialismo buscaba avanzar con la exposición técnica del Ministerio de Hidrocarburos y Energía.
“No hay garantías, no hay condiciones para poder sesionar”, lamentó el diputado oficialista Hernán Hinojosa, presidente de la comisión, quien reprochó a sus colegas por impedir el desarrollo del debate. La sesión fue declarada en cuarto intermedio sin fecha definida para su reanudación.

INVERSIONES MILLONARIAS EN JUEGO
Los contratos en cuestión fueron firmados entre YLB y Hong Kong CBC Invest Limited, que comprometió una inversión de 1.030 millones de dólares, y Uranium One Group, de Rusia, con un financiamiento de 975 millones de dólares. Según el Gobierno, estos acuerdos permitirán avanzar en la industrialización del litio y traerán “múltiples beneficios” para el país.
El ministro Gallardo defendió la importancia estratégica de estos contratos, que no solo impulsarán la generación de empleo, sino que posicionarán a Bolivia como un actor clave en el mercado global del litio.
“Realmente va a ser de beneficio para el país, con todos los efectos, como la generación de fuentes de trabajo, aparte de los recursos para que se puedan desarrollar en los diferentes programas y proyectos para el beneficio de todos los bolivianos. Esto es una prueba de que Bolivia está abierta a las inversiones”, enfatizó.

LITIO: UNA APUESTA CLAVE PARA BOLIVIA
Los contratos incluyen la implementación de la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), un método innovador que permitirá aumentar significativamente la producción de carbonato de litio grado batería en comparación con el sistema tradicional de evaporación en piscinas. Según la estatal YLB, este avance reducirá tiempos y costos de producción, al tiempo que minimizará el impacto ambiental.
El viceministro de Recursos Energéticos, Raúl Mayta, destacó que Bolivia actualmente produce 2.000 toneladas de carbonato de litio anualmente y que con estas inversiones se espera multiplicar por 10 esa cifra. Advirtió, además, que el rechazo de los contratos significaría un rezago de al menos 10 años en la industrialización del litio y afectaría la credibilidad del país ante futuros inversionistas.
El Gobierno insiste en que la aprobación de estos contratos es clave para fortalecer la posición de Bolivia en la industria del litio, pero la incertidumbre política sigue marcando el rumbo del debate. En juego no solo está el desarrollo de un recurso estratégico, sino también la confianza de los inversionistas en el futuro del sector energético boliviano.


