LA PAZ, 8 sep (El Libre Observador) — El presidente de Bolivia, Luis Arce, se dirigió al país este domingo en un discurso televisado en el que detalló las causas detrás de la preocupante escasez de dólares que afecta a la economía boliviana, vinculando la crisis con una combinación de factores históricos y coyunturales. Entre las principales causas, mencionó la creciente dependencia de la importación de combustibles, la caída en la producción de hidrocarburos, el bloqueo político en el Legislativo, la ausencia del apoyo privado, déficit comercial y el bajo desembolso de créditos externos.
Con una postura firme y clara en su estilo de profesor universitario, Arce explicó en una pizarra digital que el déficit de divisas tiene su origen en la menor producción de gas y petróleo, sectores que otrora sostuvieron las exportaciones del país.
«Estamos recibiendo menos dólares porque exportamos menos gas y, al mismo tiempo, estamos importando más combustibles a precios cada vez más altos», explicó el mandatario. Bolivia produce solo el 44% de la gasolina y apenas el 14% del diésel que consume, lo que ha obligado al país a aumentar las importaciones en un contexto de alza global en los precios.

Arce no dejó de criticar lo que describió como la falta de previsión en el manejo de la industria hidrocarburífera durante el gobierno de Evo Morales. “No se cuidó la nacionalización, no se hicieron inversiones en exploración, y ahora estamos viendo las consecuencias”, enfatizó.
Según sus datos, la producción de petróleo ha disminuido significativamente en la última década: de 18,6 millones de barriles anuales en 2014 a solo 8,6 millones en 2023. Esta caída ha impactado directamente en los ingresos por exportación de hidrocarburos, una de las principales fuentes de divisas del país.
El presidente también señaló el bloqueo político como un factor clave. Explicó que, debido a la falta de aprobación de créditos por parte de la Asamblea Legislativa, el país ha dejado de recibir más de 1.076 millones de dólares en financiamiento externo, recursos que habrían aliviado la crisis de liquidez.
Arce calificó este boicot político de la “derecha y la nuevas derecha” como «irresponsable», advirtiendo que las consecuencias repercuten en todos los sectores de la economía.

SOLUCIONES ESTRUCTURALES
Frente a este escenario adverso, Arce presentó un paquete de soluciones estructurales con el objetivo de revertir la crisis a mediano y largo plazo. En primer lugar, anunció una mayor inversión en la exploración de nuevos pozos petroleros.
Según el presidente, entre 2021 y 2024 se exploraron seis pozos con resultados positivos, incluyendo el megacampo Mayaya X1 en el norte de La Paz, lo que da esperanzas de un repunte en la producción de gas y petróleo.
Además, destacó el impulso a la producción de biocombustibles como una alternativa clave. Proyectó que para 2026, Bolivia producirá internamente el 90% de los combustibles que consume, gracias a las plantas de biodiésel que se están desarrollando.

«Esta es una solución estructural que nos permitirá dejar de depender de las importaciones de combustibles y garantizar un futuro energético más sostenible», afirmó.
Otra de las propuestas del mandatario fue la apertura del mercado de combustibles a la iniciativa privada, incentivando a los empresarios bolivianos a participar activamente en la producción y distribución de biodiésel.
“Estamos eliminando aranceles y ofreciendo incentivos para la instalación de plantas de biocombustibles. El sector privado tiene un papel crucial que jugar en esta transformación”, aseguró Arce, dejando claro que la reactivación económica es una tarea conjunta entre el Estado y el sector empresarial.
El presidente concluyó con un mensaje optimista, asegurando que su gobierno tiene un plan claro para superar la crisis. «No estamos improvisando, tenemos una estrategia de largo plazo que ya está en marcha. Estamos tomando medidas de corto plazo para mitigar los problemas actuales, pero también estamos pensando en el futuro de nuestros hijos», afirmó con determinación.
Arce también hizo un llamado a la unidad nacional, instando a los diferentes sectores del país a trabajar juntos para superar las dificultades actuales. «Bolivia tiene recursos, tiene talento, y tiene un gobierno que está comprometido con el bienestar de su gente. Solo necesitamos coordinación y voluntad para hacer realidad este futuro mejor», aseveró.
La crisis de dólares y combustibles sigue siendo un desafío enorme para Bolivia, pero con las soluciones planteadas por el gobierno, el país busca encaminarse hacia una mayor autosuficiencia y estabilidad económica.

