LA PAZ, 14 feb (El Libre Observador) – El presidente Luis Arce reafirmó este viernes su compromiso con la industrialización del litio y otros recursos estratégicos en Bolivia, a tiempo de destacar que su Gobierno trabaja en la construcción de una “base ancha” de la economía nacional para reducir la dependencia histórica del gas natural.
Durante un acto público de entrega de una unidad educativa en la población de Padcaya, en el departamento boliviano de Tarija (sur), Arce subrayó que la diversificación productiva es crucial para la estabilidad económica del país.
“Estamos construyendo una base ancha en la economía nacional. Eso significa que queremos que se industrialice el litio, el hierro, queremos tener turismo, queremos varias actividades para no depender de una sola actividad”, destacó.
El jefe de Estado recordó que, por años, Bolivia basó su economía en la exportación de gas, lo que la hacía vulnerable a los cambios del mercado internacional. En su visión, una economía más diversificada permitirá enfrentar crisis y generar ingresos desde distintos sectores estratégicos.

Sin embargo, la apuesta por el litio no está exenta de controversia. Sectores sociales en Potosí han rechazado los acuerdos firmados con las empresas rusa Uranium One Group y china Hong Kong CBC, alegando falta de socialización del proceso. Ante esta resistencia, el presidente de la Cámara de Diputados, Omar Yujra, anunció este viernes que el Legislativo no tratará los contratos mientras continúe el proceso de diálogo con las comunidades involucradas.
El Gobierno insiste en que los acuerdos son legales y traerán beneficios al país. El presidente de la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), Omar Alarcón, denunció que la oposición busca politizar el tema para desacreditar la estrategia gubernamental.
“Estamos entrando a una etapa política; lo estamos politizando mucho el tema del litio, donde básicamente están encontrando escenarios, algunos actores políticos, para poder salir a la palestra y poder de alguna manera tener ventaja del litio y tener una ventaja respecto a un crecimiento de imagen”, denunció.
Lamentó que ahora en la socialización ya no se hable de este tema desde un punto de vista técnico, sino político.

“Estos contratos son constitucionales, son legales porque han pasado por todo un proceso de revisión desde el Directorio de YLB, el Ministerio de Hidrocarburos, Conape (Consejo Nacional de Política Económica), Udape (Unidad de Análisis de Políticas Económicas), toda la franja técnica de la Asamblea Legislativa Plurinacional y hemos entregado nosotros un contrato totalmente factible para poder desarrollar que trae beneficios al país”, argumentó.
Con una inversión de 1.030 millones de dólares, el contrato con CBC prevé la construcción de dos plantas de producción de carbonato de litio en el Salar de Uyuni, con una capacidad de hasta 25.000 toneladas anuales.
En tanto, la empresa rusa Uranium One Group ejecutará la inversión de más de 970 millones de dólares durante dos años y en tres fases hasta julio de 2027, cuando entregará una planta industrial de carbonato de litio grado batería con una capacidad de producción de 14.000 toneladas.
Bolivia, que posee una de las mayores reservas de litio del mundo, busca posicionarse en la cadena global de suministros de baterías y energías renovables.


