LA PAZ, 10 jul (El Libre Observador) – La emblemática plaza Abaroa se convirtió este miércoles en un campo de tensión y demostración de fuerzas en medio del Encuentro Multipartidario del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Seguidores de Evo Morales, conocidos como «evistas», y simpatizantes del presidente Luis Arce, los «arcistas», protagonizaron una serie de incidentes que casi desembocan en enfrentamientos físicos.
Desde tempranas horas, ambos bandos del Movimiento Al Socialismo (MAS) se concentraron en la plaza, cercanos al TSE, en una clara exhibición de convocatoria y apoyo a sus respectivos líderes. El ambiente, ya caldeado por la rivalidad interna, se exacerbó con la llegada de Evo Morales. Los «arcistas» expresaron su descontento con su presencia, generando una respuesta airada por parte de los «evistas».
Los intercambios verbales se intensificaron, y la tensión aumentó, pero gracias a la fuerte presencia policial, los enfrentamientos físicos no se materializaron.
Los «evistas» habían planeado una marcha para acompañar a Morales, pero ante la advertencia de los «arcistas» de bloquear su ingreso al TSE, cambiaron sus planes y se concentraron desde temprano frente a la institución. La situación se mantuvo en un frágil equilibrio, con ambos grupos midiendo sus fuerzas y lanzando constantes provocaciones.
El encuentro multipartidario del TSE tiene la presencia de líderes y delegados políticos, incluyendo a los presidentes de las cámaras legislativas, Israel Huaytari y Andrónico Rodríguez. A pesar de que la participación del presidente Luis Arce no fue confirmada, esta situación no mitigó las tensiones entre los bandos.
Durante esta cumbre, el TSE abordará cuatro temas cruciales relacionados con los próximos comicios.

La Sala Plena del TSE propondrá la suspensión de las elecciones primarias, además de revisar y comentar sobre el padrón electoral.
Otro punto en la agenda es la transmisión rápida de resultados, un tema en el que el órgano electoral ha estado trabajando intensamente. Por último, se discutirá la asignación de escaños y la redistribución de circunscripciones uninominales, basándose en los resultados del reciente censo.
La plaza Abaroa se ha convertido en el reflejo palpable de las divisiones internas dentro del MAS. Mientras el TSE busca avanzar en la organización de los próximos comicios, la lucha por el control y la dirección del partido se manifiesta de manera cada vez más abierta y conflictiva.
La cumbre política del TSE no solo se enfrenta al desafío de coordinar elecciones transparentes y eficientes, sino también al reto de mediar en un partido fracturado por profundas diferencias internas.

