LA PAZ, 28 feb (El Libre Observador) – En un panorama de desafíos económicos globales, Bolivia ha logrado fortalecer sus Reservas Internacionales Netas (RIN), consolidando un crecimiento que, según las proyecciones del Banco Central de Bolivia (BCB), se mantendrá en 2025.
Así lo afirmó el presidente del ente emisor, Edwin Rojas Ulo, durante la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas Final 2024, donde destacó la estabilidad alcanzada en el último año.
El balance presentado por el BCB revela que las reservas internacionales del país crecieron de 1.709 millones de dólares en 2023 a 1.976 millones al cierre de 2024. Además, se prevé un incremento adicional de 400 millones de dólares este año, con una subida estimada de 200 millones solo en febrero, lo que permitiría superar los 2.000 millones de dólares en reservas.
«Este crecimiento es una señal positiva para la economía y un factor de tranquilidad para la ciudadanía. Desde el Banco Central, hacemos todos los esfuerzos para cumplir los compromisos del Estado y garantizar la continuidad de la política de subvención de carburantes», afirmó Rojas Ulo.

RESERVAS EN CRECIMIENTO PESE A OBSTÁCULOS FINANCIEROS
El fortalecimiento de las reservas se da en un contexto de restricciones en el acceso a financiamiento externo. Según Rojas, la falta de aprobación de más de 1.600 millones de dólares en créditos por parte de la Asamblea Legislativa ha limitado la entrada de recursos al país. «En lugar de recibir fondos del exterior, Bolivia ha debido usar sus propios recursos, afectando su capacidad de financiamiento», explicó.
A pesar de este obstáculo, el país ha logrado mantener su capacidad de pago y sostener importaciones clave, como la de combustibles, que en 2024 representó un desembolso de 2.381 millones de dólares. Asimismo, el pago de la deuda externa alcanzó los 1.526 millones de dólares, demostrando el compromiso del país con sus obligaciones financieras.

EL RETO DE CONSOLIDAR LA ESTABILIDAD FINANCIERA
El presidente del BCB subrayó que, aunque las reservas han entrado en una fase de estabilidad y crecimiento, el acceso a créditos internacionales sigue siendo crucial para fortalecer la economía. Actualmente, los fondos bloqueados en la Asamblea están destinados a inversión pública y sectores estratégicos, lo que podría beneficiar tanto al sector estatal como al privado, generando mayor liquidez y dinamizando la actividad económica.
«Las reservas han mostrado signos de recuperación, pero su consolidación dependerá en gran medida de la capacidad del país para destrabar el financiamiento externo», puntualizó Rojas.
Con un panorama en evolución, Bolivia enfrenta el desafío de sostener el crecimiento de sus reservas mientras busca nuevas estrategias para atraer inversión y fortalecer su posición financiera en el escenario internacional.

