LA PAZ, 1 abr (El Libre Observador) – A cuatro meses de las elecciones generales en Bolivia, el futuro político de Evo Morales pende de un hilo. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) abrió este martes un plazo de ocho días hábiles para que el Frente Para la Victoria (FPV) y el Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL) presenten pruebas que respalden su personería jurídica.
De lo contrario, podrían quedar inhabilitados, poniendo en jaque la candidatura del expresidente.
La denuncia fue presentada por Peter Erlwein Beckhauser, quien argumenta que ambas organizaciones no alcanzaron el 3% de los votos en los anteriores comicios, requisito mínimo para mantener su sigla.
Si el TSE confirma esta observación, el FPV perdería su registro y, con ello, la plataforma electoral que Morales había elegido para regresar a la contienda presidencial el 17 de agosto.
UN PROCESO CLAVE PARA LAS ELECCIONES
El Tribunal Electoral notificó a los partidos implicados el pasado 13 de febrero y, tras su admisión, dio paso a la fase probatoria. Según la providencia 028/2025, si el FPV y PAN-BOL no presentan pruebas que respalden su vigencia, el TSE procederá a la cancelación de sus personerías jurídicas.

El vocal electoral Tahuichi Tahuichi recordó que la Ley 1315, aprobada durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, permitió que estos partidos mantuvieran su registro pese a no haber alcanzado el umbral electoral requerido. La exdignataria negó ese extremo.
EL FUTURO DE EVO EN JUEGO
Morales, quien busca retornar al poder tras su salida en 2019, había sellado un acuerdo con el FPV para utilizar su sigla en los próximos comicios, pese a objeciones legales que le impiden ser candidato por decisión de un fallo constitucional sobre reelección indefinida.
Sin embargo, si el TSE confirma la cancelación del partido, el exmandatario deberá buscar una nueva alternativa legal para inscribir su candidatura en tiempo récord o quedar fuera de la contienda.
Con el reloj en marcha, los próximos días serán determinantes para el futuro político de Bolivia. La posible anulación del FPV no solo impactaría a Morales, sino que también podría reconfigurar el tablero electoral, dejando a sus seguidores en la incertidumbre y obligando a una rápida reestructuración de su estrategia.


