LA PAZ, 24 sep (El Libre Observador) – El expresidente boliviano Evo Morales volvió a sacudir el tablero político este miércoles al acusar al exmandatario Jorge “Tuto” Quiroga, candidato presidencial de la alianza Libre, de actuar como “el verdadero candidato” del actual presidente Luis Arce en las elecciones generales del 19 de octubre.
Las declaraciones, lanzadas desde sus redes sociales, reavivan la tensión en la recta final de la campaña del balotaje que enfrentan Rodrigo Paz del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Tuto Quiroga de Libre.
“El candidato de Lucho Arce es Tuto Quiroga, el ultraderechista, racista, agente de EEUU, odiador y difamador serial”, escribió Morales en una publicación que rápidamente circuló en medios nacionales.
Según el exmandatario, el Gobierno habría puesto al servicio del exlíder conservador “todo el equipo de comunicación y redes de la Casa Grande”, financiado con recursos públicos.

Morales, que busca volver al poder como abanderado del Movimiento al Socialismo (MAS), sostiene que existe un pacto político no declarado entre Arce y Quiroga, orientado —en sus palabras— a encubrir presuntos actos de corrupción de allegados al presidente y a lanzar una “guerra sucia” en su contra. “Lucho ofreció a Tuto ejecutar, antes del balotaje, la segunda parte del Plan Negro contra Evo y los indígenas”, denunció.
Las acusaciones llegan en un contexto marcado por los cruces entre Morales y el Gobierno. El líder cocalero reaccionó también a la reciente detención de su exzar antidrogas, Felipe Cáceres, aprehendido en su propiedad en el Chapare, donde la Fiscalía reportó el hallazgo de un laboratorio de cristalización de cocaína. Morales calificó el operativo de “montaje” y enmarcó la captura en la estrategia de desprestigio en su contra.
En su mensaje, Morales fue más allá y acusó a Quiroga de comprometerse a garantizar “impunidad” para los hijos de Arce y para sus ministros. “Tuto, cómplice de la golpista Jeanine Áñez y amigo del represor Arturo Murillo, prometió no tocar a los hijos corruptos de Arce Catacora y dejar escapar a sus ministros”, aseguró.
La confrontación añade un nuevo ingrediente a la polarizada campaña electoral. Arce, que no es candidato, pero cuya figura divide al oficialismo, ha sido señalado por Morales como responsable de un “doble juego” destinado a debilitar su liderazgo. Para el expresidente, la estrategia oficial pasaría por impulsar la candidatura de Quiroga como contrapeso a su retorno político.
En medio de las acusaciones cruzadas, la campaña se encamina a una segunda vuelta marcada por la fragmentación. Quiroga, con un discurso liberal y crítico de la gestión de Morales, se mide directamente contra Rodrigo Paz, heredero político de la tradición socialdemócrata, en un escenario en el que los ataques personales parecen imponerse sobre las propuestas de gobierno.

