EL ALTO, 15 de abril (El Libre Observador) — Con un discurso firme, cargado de símbolos de unidad y compromiso con las bases sociales, Marcelo Mayta fue ratificado este martes como Secretario Ejecutivo de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto para la gestión 2025-2027.
El nombramiento tuvo lugar durante el IX Congreso Ordinario de la organización, celebrado en el polideportivo Héroes de Octubre, que reflejó la continuidad de un liderazgo que ha ganado respaldo en una de las ciudades más combativas y políticamente influyentes de Bolivia.
El congreso, que reunió a más de 86 organizaciones sociales acreditadas, se desarrolló en medio de un clima de reafirmación ideológica laboral y unidad gremial. Desde el inicio, Mayta dejó claro que el objetivo central era fortalecer la “unidad granítica y monolítica” de la COR, una expresión que resume el carácter compacto y decidido de este frente obrero que históricamente ha jugado un rol protagónico en momentos cruciales del país.
“Este es un congreso de unidad”, declaró Mayta en el encuentro, que se extendió durante dos jornadas intensas de análisis político, social, económico y productivo.
Más allá de la elección del nuevo comité ejecutivo, el congreso permitió trazar un horizonte claro para la organización en el contexto de las próximas elecciones generales de 2025, en las que se espera que el movimiento obrero alteño tenga un papel decisivo.
Durante el evento, Mayta presentó su informe de gestión, defendido con argumentos y respaldado por delegados de distintos sectores. La votación fue concluyente: las bases decidieron mantener el rumbo y consolidar una dirigencia que se percibe firme frente a las coyunturas nacionales.
Además del respaldo a Mayta, el congreso dejó definiciones políticas importantes. Se debatieron propuestas que delinearán la postura de la COR frente al futuro mapa electoral y la relación con actores estatales, al tiempo que se plantearon medidas para fortalecer la producción, el empleo y la justicia social en El Alto.
Desde su fundación, la COR de El Alto ha sido símbolo de resistencia y motor de luchas sociales. La reelección de Mayta, más que una decisión formal, representa la voluntad de las bases de seguir caminando con cohesión y liderazgo sólido hacia un periodo electoral que promete ser uno de los más complejos de los últimos años.


