LA PAZ, 16 abr (El Libre Observador) — Bolivia y Perú dieron un paso firme hacia la consolidación de una cooperación más profunda en la gestión de los recursos hídricos que comparten, al cerrar una serie de reuniones técnicas de alto nivel enfocadas en las cuencas del Maure-Mauri y del río Suches, dos sistemas fundamentales para la seguridad hídrica y ambiental en la región altiplánica, informó este miércoles la Cancillería
“Bolivia y Perú reafirmaron su compromiso con la gestión sostenible de los recursos hídricos compartidos, durante la X Reunión de la Comisión Técnica Binacional del río Maure-Mauri y la VIII del río Suches, realizadas en la Cancillería boliviana”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
Las reuniones contaron con la participación de autoridades diplomáticas y técnicas de ambos países, y fueron presididas por la directora General de Límites y Aguas Internacionales Transfronterizas de Bolivia, Marissa Castro.

Según Castro, se puso sobre la mesa la necesidad urgente de blindar los ecosistemas hídricos ante presiones crecientes y cambios ambientales.
El 10 de abril, la atención se centró en la cuenca Maure–Mauri. Allí se revisaron los hallazgos de las visitas técnicas binacionales realizadas en 2022 y 2025, abordando los distintos usos del agua, los actores involucrados y los aprovechamientos externos.
Las delegaciones acordaron trabajar en un Modelo de Gestión Binacional que incorpore no solo los intereses humanos, sino también las demandas ecológicas del sistema. Uno de los consensos más importantes fue la necesidad de incluir los caudales ecológicos como parte estructural del modelo hídrico conjunto.
Al día siguiente, el 11 de abril, los trabajos giraron en torno al río Suches, donde se evaluaron avances concretos en el Plan Maestro Binacional, se afinó el protocolo de monitoreo conjunto de la calidad del agua y sedimentos, y se delineó un nuevo cronograma de encuentros técnicos periódicos.
El objetivo: fortalecer una coordinación fluida y sistemática que permita responder a los desafíos que enfrenta esta cuenca compartida.
Según la información difundida por el Gobierno boliviano, estas iniciativas se alinean con el Eje I del Plan de Acción de La Paz, una hoja de ruta binacional orientada a fortalecer la cooperación medioambiental entre ambos países. La Cancillería boliviana subrayó que estas acciones reafirman una “diplomacia activa y sostenible”, destacando la voluntad política de avanzar hacia un uso solidario y racional del agua, en beneficio mutuo y con visión de largo plazo.


