LA PAZ, 7 may (El Libre Observador) — El Gobierno de Bolivia autorizó este miércoles la reanudación parcial de las exportaciones de soya, tras constatar un repunte en la producción durante la campaña agrícola de verano 2024–2025. La medida ocurre después de que las ventas externas fueran suspendidas desde enero para garantizar el abastecimiento del mercado interno.
El anuncio fue realizado por el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Zenón Mamani, quien explicó que se permitirá la exportación de hasta 250.000 toneladas de soya, aunque subrayó que la liberación no será total.
“El sector privado va a poder exportar hasta 250.000 toneladas, y esto va a permitir generar divisas para el país. De esta manera estamos garantizando el abastecimiento para la industria nacional, especialmente para la manufactura”, declaró Mamani en conferencia de prensa.
Según el ministro, la autorización responde a un aumento en el rendimiento agrícola, que alcanzó las 2,3 toneladas por hectárea. “Significa que hubo mejor y mayor productividad en la producción de este grano en el país”, sostuvo.
Con más del 80% de la cosecha completada y una estimación oficial que supera los 3 millones de toneladas, el Gobierno considera que se han cumplido las condiciones para habilitar exportaciones sin comprometer el consumo interno.

“Con esta producción que tenemos en esta campaña agrícola se está garantizando la materia prima para la industria oleaginosa del país”, afirmó Mamani.
El ministro también defendió el desempeño del sector durante la actual gestión. Recordó que, mientras entre 2016 y 2019 las exportaciones de soya sumaron alrededor de 46 millones de dólares, entre 2021 y 2024 superaron los 682 millones.
“Entonces no pueden decir, como algunos analistas y políticos, que estamos asfixiando al sector exportador”, replicó.
La normativa vigente en Bolivia establece que la exportación de soya solo puede autorizarse una vez asegurado el abastecimiento interno. Las restricciones han sido aplicadas en varias ocasiones, a menudo en respuesta a conflictos sociales o para evitar desabastecimientos.
Sin embargo, el cupo aprobado ha sido criticado por los productores. La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) advirtió que la proyección de cosecha para este ciclo alcanzará los 2,5 millones de toneladas, por lo que el volumen habilitado por el Ejecutivo cubriría apenas el 15% del excedente exportable.
“La demanda interna de soya es de unas 800.000 toneladas, un volumen ya garantizado”, indicó Anapo en un comunicado. Según sus estimaciones, habría al menos 1,7 millones de toneladas disponibles para exportar, lo que justificaría una apertura más amplia del mercado externo.
En 2024, de acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los principales destinos de la soya boliviana fueron Brasil, China, Japón, Perú y Corea del Sur, siendo Brasil el principal comprador en valor exportado.


