LA PAZ, 12 may (El Libre Observador) – El presidente Luis Arce tiene el camino allanado para buscar la reelección en 2025 por el Movimiento al Socialismo (MAS) que enfrenta diferencias y agresiones por la candidatura a la vicepresidencia y otros en el Senado y Diputados.
Estas diferencias políticas internas en el oficialismo abrieron un foco de tensión que derivó en agresiones y obligó a suspender una reunión que debió definir listas de candidatos.
En una jornada agitada, representantes de poderosas organizaciones sociales como la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB), los Interculturales y otras agrupaciones matrices del MAS manifestaron su respaldo al actual presidente.
Voceros como Lucio Quispe (CSUTCB), Fidel Surco (Interculturales) y Esteban Álavi coincidieron en que Arce Catacora debe encabezar la fórmula oficialista para las elecciones generales de 2025.
Sin embargo, el consenso se rompió abruptamente al discutir quién lo acompañará como candidato a vicepresidente. La ejecutiva de los Interculturales, Janet Pizarro, sorprendió al proclamar su apoyo a Fidel Surco, desmarcándose del bloque que hasta entonces respaldaba a otro dirigente. La tensión escaló rápidamente.

Lo que debía ser una reunión estratégica se convirtió en un escenario de enfrentamientos. Testigos relataron un altercado verbal entre Lucio Quispe y Grover García, que terminó en forcejeos y empujones. La violencia obligó a declarar un cuarto intermedio y reprogramar el encuentro para la noche, bajo fuerte vigilancia y con vigilias convocadas en la céntrica plaza Murillo.
El MAS, pese al respaldo a Arce, enfrenta divisiones que podrían impactar en la definición de candidaturas para la Asamblea Legislativa y en la credibilidad de su narrativa de unidad. La disputa por la vicepresidencia anticipa una competencia aún más difícil para definir listas de senadores y diputados, donde también se exige paridad de género y representación indígena.
El telón de fondo revela un oficialismo desgastado por pugnas internas, herido por fracturas históricas con el ala radical de Evo Morales y cada vez más presionado por la necesidad de mostrar cohesión en medio de una creciente crisis económica y una campaña electoral que ya comenzó a perfilarse.
La postulación de la candidatura para buscar la reelección de Arce parece inminente, pero la elección de su acompañante podría convertirse en el talón de Aquiles del MAS, en un contexto donde el respaldo popular exige no solo liderazgo, sino señales de estabilidad y renovación.


