LA PAZ, 18 sep (El Libre Observador) – Bolivia abrió esta semana un puente cultural con China con la llegada de dos maestros de artes marciales tradicionales que compartirán sus conocimientos en un programa que une diplomacia y cultura, en el marco de los 40 años de relaciones bilaterales que ambos países conmemorarán en 2025.
La iniciativa, denominada Seminario Internacional de Artes Marciales Shaolín y Tai Chi, se extenderá por dos meses y llevará a los expertos Chen Haijun y Zhao Chang’an a las ciudades de La Paz y Santa Cruz. El primero es especialista en Shaolín Kung-fu, considerado el estilo más antiguo de la disciplina, mientras que el segundo enseña Tai Chi en su modalidad tradicional Chen.

El programa está impulsado por la Embajada de China en La Paz, la Universidad Tecnológica de Henan (HAUT) y la Organización Boliviana de Wushu. La inauguración se celebró en la Unidad Educativa Boliviano-Chino “Sariri”, en la zona sur de La Paz, con la presencia del embajador chino Wang Liang, el diplomático iraní Baharam Shahabeddin y autoridades educativas y deportivas locales.
La jornada estuvo marcada por una demostración magistral de los maestros chinos de las disciplinas de Wushu y taichí por los maestros Chen Haijun y Zhao Chang’an.

Los estudiantes niños y adolescentes de la unidad educativa Chino Boliviano Sariri ofrecieron una demostración magistral que combinó la disciplina y la destreza de artes marciales Shaolín. Con un despliegue de movimientos ágiles y precisos, estudiantes impecablemente uniformados, captaron la atención del público.
Sus expresiones de concentración y la fluidez de sus formas reflejaban no solo un riguroso entrenamiento, sino también la pasión por esta ancestral disciplina. La presentación fue un claro testimonio del trabajo arduo de los jóvenes atletas, dejando una excelente impresión en los embajadores de China e Irán, así como en los maestros chinos que viajaron a Bolivia para presenciar el evento.

La jornada continuó con una emotiva demostración de Tai Chi, donde un grupo de adultos, ataviados con sus tradicionales trajes blancos, demostraron la belleza y el poder de esta disciplina. Con pasos lentos, fluidos y perfectamente coordinados, los participantes mostraron un control corporal impresionante. Pese a la edad de varios integrantes, la destreza y el dominio del arte marcial eran evidentes en cada movimiento, transmitiendo una sensación de calma y equilibrio. Fue una muestra de que el Tai Chi no solo es un ejercicio físico, sino una disciplina que cultiva la armonía entre el cuerpo y la mente, sin importar la edad.
“El intercambio permitirá perfeccionar la enseñanza de instructores y alumnos avanzados en Bolivia”, afirmó Fernando Huanacuni, presidente de la Organización Boliviana de Wushu, quien subrayó que el programa busca también formar nuevos instructores locales.

Los maestros permanecerán un mes en cada ciudad: del 17 de septiembre al 17 de octubre en La Paz y del 17 de octubre al 17 de noviembre en Santa Cruz. Además de entrenamientos, las sesiones servirán para consolidar la práctica de estas artes marciales en el país.
El encuentro cultural se enmarca en la preparación del 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Bolivia y China, vigentes desde 1985. Durante estas décadas, los vínculos se han intensificado en áreas como la economía, la infraestructura, la cooperación tecnológica y la educación, con la cultura ahora como un eje central.

“Aprendemos de la cultura milenaria de China y, al mismo tiempo, los jóvenes bolivianos se benefician de la experiencia de los grandes maestros”, subrayó Huanacuni.
La Universidad Tecnológica de Henan, promotora de la iniciativa, ha extendido sus programas de difusión cultural a varios países de América Latina, destacando las artes marciales como vehículo de intercambio. “La cultura es un pilar esencial para comprender la cosmovisión china, y estas iniciativas nos permiten acercarnos con mayor profundidad”, destacó Huanacuni.
El embajador de China, Wang Liang, calificó al wushu como un “tesoro cultural” y lo presentó como un puente de amistad entre ambos pueblos. “El wushu no es solo una técnica de combate, sino una cosmovisión que busca la armonía entre la naturaleza y el ser humano, fomentando el espíritu de superación”, afirmó durante la ceremonia.

La embajada de China en Bolivia ha apoyado desde hace años la difusión del wushu en el país, y este seminario se inscribe en las celebraciones por el 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas, que se conmemorará en 2025.
“Durante estas cuatro décadas, los intercambios culturales se han convertido en un elemento fundamental de la relación bilateral. El wushu es un medio relevante para fortalecer estos lazos porque actúa como puente de solidaridad y hermandad”, remarcó Wang.
El embajador también relacionó este encuentro cultural con la Iniciativa para la Civilización Global, impulsada por el presidente Xi Jinping, que busca ofrecer respuestas frente a los conflictos actuales promoviendo diálogo, cooperación y aprendizaje mutuo entre los pueblos.
“La embajada está comprometida a seguir colaborando con todos los sectores de Bolivia para implementar esta iniciativa y profundizar la amistad entre nuestros países”, señaló Wang, al tiempo que auguró el éxito del curso y seminario de artes marciales.


