LA PAZ, 22 abr (El Libre Observador) — El Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira alista un ajuste de gabinete que podría concretarse en las próximas horas, en una decisión que busca reordenar la gestión tras más de cinco meses en el poder y en medio de una creciente crisis económica y social.
Según fuentes vinculadas a la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo boliviano, la reestructuración ministerial responde a la necesidad de enfrentar un escenario marcado por la escasez de combustibles, la falta de divisas y el aumento de conflictos sociales en distintos puntos del país.
La eventual primera crisis de gabinete de Paz se produce en un contexto especialmente delicado. Bolivia atraviesa dificultades persistentes en el abastecimiento de diésel y gasolina, lo que ha generado largas filas en estaciones de servicio y ha afectado a sectores clave como el transporte y la producción agroindustrial. A ello se suma la limitada disponibilidad de dólares, que presiona el tipo de cambio paralelo y complica las importaciones.
Fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que el ajuste buscaría imprimir mayor eficiencia a áreas estratégicas, particularmente en los sectores económico y energético, donde se concentran las mayores críticas a la gestión gubernamental. El movimiento también apunta a recomponer la interlocución política con actores sociales y regionales, en un momento de creciente tensión.
En las últimas semanas, diversos sectores han intensificado sus demandas, desde transportistas hasta organizaciones laborales, en protesta por el encarecimiento del costo de vida y las dificultades para acceder a combustibles. Este escenario ha elevado la presión sobre el Gobierno, que enfrenta un desgaste acelerado en su base de apoyo.

Aunque no existe confirmación oficial sobre los nombres que dejarán el gabinete ni sobre sus reemplazos, analistas locales consideran que el ajuste será clave para medir la capacidad del Ejecutivo de corregir el rumbo en un contexto adverso. La expectativa se centra en si los cambios serán de carácter técnico o político, y si implicarán un giro en la estrategia económica.
El remezón ministerial se perfila, así como una respuesta a la acumulación de tensiones en el arranque de la gestión de Paz, en un país que enfrenta un complejo equilibrio entre estabilidad política, presión social y restricciones económicas.

