LA PAZ, 29 abr (El Libre Observador) — El Tribunal Supremo Electoral (TSE) volvió este lunes a poner en jaque el congreso del Movimiento Al Socialismo (MAS) llamado por el Pacto de Unidad que respalda al presidente Luis Arce, al objetar cuatro observaciones a la convocatoria del evento que deben ser resueltos en 48 horas.
A solo cinco días de su celebración, programada para el 3, 4 y 5 de mayo en la ciudad El Alto, las irregularidades detectadas por el TSE ponen en duda la legalidad del congreso, que se orienta a derivar en una fractura interna dentro del partido oficialista.
Las observaciones del TSE se centran en aspectos formales de la convocatoria, como la falta de presentación por parte de los delegados políticos del MAS acreditados ante el Órgano Electoral, el incumplimiento del plazo de solicitud de supervisión y la ausencia de información crucial sobre el desarrollo del congreso. Además, se cuestiona la falta de convocatoria pública con la debida anticipación.

El MAS que sigue al expresidente Evo Morales, por su parte, ha reaccionado con molestia y ha acusado a «impostores» de intentar usurpar su identidad y convocar a un congreso ilegal.
El abogado de la facción “evista”, Wilfredo Chávez, ha solicitado al TSE la lista de participantes en el evento convocado por el Pacto de Unidad y ha amenazado con acciones legales.
Las tensiones entre el MAS y el Pacto de Unidad no son nuevas. En los últimos meses, han surgido diferencias entre ambas facciones, lo que ha generado preocupación sobre una posible división dentro del partido oficialista.
El congreso del Pacto de Unidad se perfilaba como un escenario para dirimir estas diferencias, pero las observaciones del TSE y las acusaciones del MAS añaden más incertidumbre al panorama interno del partido.
La situación actual pone en riesgo la celebración del congreso del Pacto de Unidad y abre interrogantes sobre el futuro del MAS.
El TSE tiene un plazo de dos días para recibir las subsanaciones a las observaciones, pero la tensión entre las facciones del partido podría dificultar este proceso. De no resolverse las irregularidades, el congreso podría ser declarado nulo, lo que profundizaría la crisis interna del MAS.



