LA PAZ, 28 dic (El Libre Observador) – En una ambiciosa apuesta por su desarrollo económico, Bolivia acelera su proceso de industrialización, proyectando la concreción de más de 150 plantas para el año 2024.
Estas iniciativas, diseñadas bajo la política de sustitución de importaciones, representan el compromiso gubernamental liderado por el presidente Luis Arce para expandir y fortalecer la economía boliviana.
La viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, anunció que este año marcará un hito significativo en el panorama industrial del país andino. Dos plantas ya operativas, la NPK de fertilizantes en Cochabamba y la Planta Industrial de Carbonato de Litio en Potosí, son los primeros testimonios tangibles de este impulso industrial.
La planta NPK, inaugurada en octubre, se convierte en un pilar fundamental al producir fertilizantes de alta demanda a nivel mundial, cubriendo la totalidad de la necesidad nacional y eliminando la importación de este insumo. Por otro lado, la Planta de Carbonato de Litio, activada en diciembre, apunta a consolidar la capacidad de producción de este mineral estratégico.

El ambicioso proyecto industrial, con inversiones considerables como los 63,7 millones de bolivianos destinados a la NPK y los 766,9 millones de bolivianos invertidos en la planta de carbonato de litio, refuerza la visión del gobierno para reducir la dependencia externa y promover la autonomía económica del país.
El próximo año, se espera que cuatro de las siete plantas del Complejo Siderúrgico del Mutún entren en operación, marcando un nuevo paso hacia la fabricación de acero. Asimismo, la incursión en la producción de biodiésel, con planes para sustituir el 7% de las importaciones de diésel, promete ser otro logro importante en esta ruta hacia la independencia industrial.
Alcón subrayó el enfoque hacia la «economía de base ancha» como pilar de sostenibilidad y progreso hacia el bicentenario boliviano, resaltando la importancia de mostrar resultados tangibles desde los primeros compases del año 2024.
Esta aceleración en los proyectos industriales busca transformar la economía del país y asegurar su proyección hacia un futuro más robusto y autónomo.


