LA PAZ, 8 ene (El Libre Observador) – El silencio pesa en las alturas de Potosí, Bolivia, donde un destino que prometía un simple viaje de Tarija a Cochabamba se convirtió en una tragedia con el saldo preliminar de cinco personas muertas.
En las sinuosas carreteras en la población de Leñas, un accidente de tránsito, además, dejó más de una veintena de heridos.
El director de la Unidad Operativa de Tránsito, José Luis Assaf, ha desglosado los primeros retazos de esta tragedia que revela que el autobús, de la empresa Sama, encargado de conectar las ciudades de Tarija a Cochabamba, encontró su trágico destino en el departamento de Potosí.
Las labores de rescate se complicaron con restos esparcidos bajo el bus. Aunque existe una lista preliminar de pasajeros, la incertidumbre persiste, ya que algunos pudieron haber abordado en el camino. La Policía Caminera y el cuerpo de Bomberos se apresuraron al lugar, desplegando sus habilidades para rescatar a los heridos y recuperar los cuerpos de los fallecidos.
Entre lágrimas de los familiares y con el peso de la tragedia, se abre una investigación liderada por la presunción de exceso de velocidad que desencadenó el embarrancamiento.
En medio del dolor, las miradas se centran en Renán Farfán, el conductor del autobús siniestrado, quien sobrevivió y ahora enfrenta la mirada acusadora de las autoridades. Los heridos, en cambio, son trasladados a diferentes hospitales de Potosí, enfrentándose a un camino de recuperación física y emocional.

