LA PAZ, 15 ene (El Libre Observador) – En una inesperada noticia, el atleta boliviano Héctor Garibay, destacado fondista oriundo de Oruro, se enfrenta a la dolorosa pérdida de su padre, José Garibay, a tan solo seis meses de su participación en los Juegos Olímpicos de París, programados para el 26 de julio.
El reconocido atleta, que ha ganado renombre internacional gracias a sus destacadas actuaciones en diversas competiciones de alto nivel, se encuentra ahora inmerso en una tristeza profunda.
Héctor, quien ha dedicado tiempo y esfuerzo en su preparación física y emocional para la cita olímpica, enfrenta un momento de angustia que pone a prueba su fortaleza mental y emocional.

Las muestras de solidaridad no han tardado en llegar. Tanto el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro como el Ministerio de Salud y Deportes han expresado sus condolencias a la familia Garibay, reconociendo la importancia de este momento difícil para el deportista y su entorno.
El padre de Héctor Garibay fue testigo del ascenso de su hijo en el mundo del atletismo. En el último periodo, el fondista orureño ha cosechado éxitos notables, consolidándose como uno de los mejores fondistas sudamericanos.
Su destacada participación en la competencia de San Silvestre en Brasil, donde alcanzó el quinto lugar en 2023, lo situó en la élite del atletismo continental.

