GUAYAQUIL (Ecuador), 17 ene (El Libre Observador) – El oscuro panorama de la violencia criminal en Ecuador se torna más sombrío con el asesinato este miércoles del fiscal antimafia, Carlos Suárez, quien lideraba la investigación del asalto armado al canal de televisión TC el pasado 9 de enero.
El crimen, ocurrido este miércoles en Guayaquil, confirma la peligrosa complejidad de la situación en el país sudamericano, donde el crimen organizado busca desafiar a las autoridades y sembrar el miedo.
La noticia del asesinato fue comunicada por la fiscal general Diana Salazar en un video difundido en redes sociales.
Suárez, encargado de esclarecer la toma violenta del canal TC, durante la reciente crisis de violencia narcocriminal, fue atacado en su camioneta con varios disparos en la ventana del conductor, según imágenes divulgadas por medios locales.

La respuesta de Salazar fue contundente: “Los grupos de delincuencia organizada, los criminales, los terroristas no detendrán nuestro compromiso con la sociedad ecuatoriana”.
Suárez buscaba identificar qué grupo criminal estuvo detrás del asalto al canal, que ocurrió poco después de la fuga de Adolfo Macías, líder de la principal banda del país.
El presidente Daniel Noboa declaró el conflicto armado interno y desplegó miles de militares en respuesta a la escalada de violencia.
Suárez se convierte en una víctima más de esta situación caótica, que ha llevado a la fiscal Salazar a denunciar amenazas de muerte por parte de Los Lobos, una de las principales organizaciones delictivas de ese país.
Ecuador se enfrenta a una transformación drástica, convirtiéndose en un nuevo bastión del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa. Bandas rivales luchan por el control del territorio, mientras mantienen una guerra contra el Estado, especialmente en el puerto de Guayaquil.

