Bolivia se encuentra al umbral de un histórico acontecimiento en su relación con el Mercado Común del Sur (Mercosur), dependiendo ahora de la ratificación del Senado de Brasil, después de que la Cámara de Diputados de este país aprobara la adhesión de la nación andina, un proceso que lleva más de una década en tramitación.
El miércoles 18 de octubre, la Cámara de Diputados de Brasil votó a favor de la adhesión de Bolivia al Mercosur con un contundente respaldo de 323 votos a favor y 98 en contra. Este paso crucial acerca a Bolivia a ser miembro pleno de este bloque regional, compuesto por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
Tras esta aprobación en la Cámara Baja, el destino de la adhesión de Bolivia se encuentra en las manos del Senado de Brasil, quien también debe ratificar este protocolo. En este sentido, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela (aunque este último país fue suspendido de la organización) ya han dado su aval al Protocolo de Adhesión de Bolivia al Mercosur, dejando únicamente a Brasil como el último eslabón para concretar este proceso.
Desde 1996, Bolivia ha sido socio del Mercosur, con voz, pero sin voto. Sin embargo, en 2012, el país andino inició el protocolo para ser un miembro pleno, y desde entonces, el proceso ha estado en pausa en el Congreso de Brasil, quien debe otorgar su aprobación final.
Marcos Pereira, presidente en funciones de la Cámara de Diputados, subrayó la importancia de esta aprobación pendiente. «Brasil es el único país del Mercosur que aún no lo ha aprobado. Esto es todo lo que falta para que Bolivia ingrese como miembro pleno. La fecha límite es diciembre de este año, y considero que esta demora no es beneficiosa para el país», aseveró.
El informe presentado por Vinicius Carvalho, el ponente del asunto en la Comisión de Asuntos Exteriores de Brasil, destaca que «con la adhesión de Bolivia, el Mercosur se convertirá en un bloque con 300 millones de habitantes, una superficie de 13.8 millones de kilómetros cuadrados y un PIB de 3.5 billones de dólares».
Además de su ubicación estratégica, Bolivia es rica en recursos naturales, incluyendo reservas de gas y litio, lo que lo convierte en un atractivo activo para la región.
Asimismo, el informe señala que Brasil es el principal socio comercial de Bolivia y el principal destino de sus exportaciones, principalmente a través de la venta de gas natural. La integración energética entre ambos países es un componente clave de esta relación, con el gasoducto Brasil-Bolivia operando desde 1999 y suministrando gas a los centros económicos de Brasil y a las centrales termoeléctricas.
El viceministro boliviano de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco, ha expresado en reiteradas oportunidades su esperanza de que, con la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil, el Congreso brasileño finalmente apruebe la adhesión de Bolivia al Mercosur. La aprobación del Congreso de Brasil es el último obstáculo que debe superar Bolivia para convertirse en miembro pleno de esta entidad regional.
El presidente boliviano, Luis Arce, también se ha manifestado en julio de este año a favor de esta adhesión, destacando que «consideramos que la incorporación de Bolivia al Mercosur representa una oportunidad única para fortalecer la integración en el comercio y la cooperación regional».
Según el protocolo, Bolivia debe adoptar gradualmente los acuerdos regulatorios del Mercosur en un plazo máximo de cuatro años a partir de la fecha de su ingreso al bloque. Durante ese período, el país también debe incorporar la nomenclatura común del Mercosur, el arancel externo común y el régimen de origen del bloque, solidificando aún más su integración en esta comunidad regional. La aprobación del Senado de Brasil se presenta como el último paso en el camino hacia la plena membresía de Bolivia en el Mercosur.
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