LA PAZ, 16 abr (El Libre Observador) – Las relaciones entre Bolivia y Argentina viven un momento de tensión, luego de que la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, afirmara que su país se encuentra en alerta máxima en la frontera con Bolivia debido a la supuesta presencia de «fuerzas combatientes iraníes» en territorio boliviano.
La Cancillería boliviana no tardó en responder con un comunicado contundente, en el que desmiente categóricamente las acusaciones de Bullrich y las califica de «desafortunadas» y carentes de fundamento. «Bolivia respeta y aprecia profundamente al pueblo argentino y por ello exigimos el mismo respeto por parte de sus gobernantes hacia esta histórica amistad», señala el comunicado.

Las autoridades bolivianas reiteran su compromiso con la paz y la no injerencia en asuntos internos de otros países, principios que se encuentran plasmados en su Constitución Política del Estado. En ese sentido, enfatizan que Bolivia mantiene lazos fraternales con todas las naciones del mundo, en el marco del respeto mutuo a la soberanía y la autodeterminación.
Ante las declaraciones de Bullrich, la Cancillería boliviana anunció que convocará a la representación diplomática de Argentina para que brinde explicaciones sobre las acusaciones vertidas. Sin embargo, a pesar del malestar generado, el gobierno boliviano ha optado por el diálogo como vía para resolver este «desagradable episodio».

«Bolivia convoca a los países latinoamericanos a no caer en estas provocaciones que sólo buscan afectar las relaciones de hermandad entre Estados y pueblos que comparten las mismas raíces y un destino construido de manera colectiva para el Vivir Bien de los pueblos», concluye el comunicado.
Se espera que en las próximas horas se aclaren las diferencias y se restablezca el clima de armonía y cooperación que ha caracterizado históricamente las relaciones entre Bolivia y Argentina.

