COCHABAMBA, 1 may (El Libre Observador) – La ciudad central de Cochabamba se convirtió este miércoles en el epicentro de una contienda política y social este 1 de mayo, con la multitudinaria marcha liderada por el presidente boliviano, Luis Arce, quien no solo celebró el Día del Trabajador, sino que lanzó duros ataques contra lo que él denomina la «nueva derecha», acusándola de ejecutar un plan de desestabilización.
Desde la emblemática plaza San Sebastián hasta la plaza 14 de Septiembre de la capital del valle, Arce encabezó una manifestación donde la unidad y la confrontación política se hicieron sentir en cada paso.

La jornada inició con una convocatoria masiva de trabajadores que, en un ambiente festivo y reivindicativo, se sumaron al llamado del mandatario para celebrar su labor y alzar sus voces contra lo que él describe como una estrategia de desestabilización.
En sus palabras, el presidente destacó la importancia de mantener la unidad frente a las amenazas internas que buscan socavar el avance del país hacia una patria industrializada y con soberanía económica.

No obstante, la marcha no estuvo exenta de tensiones. Una facción identificada con el bloque de Evo Morales lanzó consignas críticas contra el presidente Arce, evidenciando las divisiones internas en el Movimiento Al Socialismo (MAS) y la compleja dinámica política que enfrenta el país.
En medio de este contexto, la Central Obrera Boliviana (COB) llamó a mantener el orden y evitar que las discrepancias políticas afectaran la celebración del Día del Trabajador, subrayando la importancia de mantener el foco en las demandas laborales y sociales en un día dedicado a honrar la labor de quienes construyen el país día a día.


