LA PAZ, 7 de may (El Libre Observador) – La lista de acusados por el caso de presunta malversación de fondos en Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) sigue creciendo. Edwin F.U.Y., exjefe de planta en Uyuni, fue aprehendido el lunes y se suma a los cinco imputados que ya enfrentan cargos por el desfalco de Bs 425 millones.
F.U.Y., junto a otros dos excompañeros, está acusado de los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. Este último delito, que se refiere al uso indebido de recursos del Estado, tiene una pena de 3 a 8 años de cárcel, lo que significa que el acusado podría ser detenido preventivamente.
El exjefe de planta deberá comparecer ante un juez en una audiencia cautelar para definir su situación jurídica. Hasta el momento, tres de los imputados en el caso, incluyendo al exgerente nacional de recursos evaporíticos, Luis Alberto Echazú Alvarado, han sido beneficiados con la detención domiciliaria. El cuarto, Jorge Flores Mamani, exingeniero de obras, se encuentra detenido preventivamente.

El quinto acusado, el exgerente Juan Carlos Montenegro, quien falleció antes de ser aprehendido por las autoridades. A ellos se suman ahora Edwin F.U.Y. y otras cinco personas que aún están siendo buscadas por las autoridades y que están acusadas por distintos delitos relacionados con el caso.
LAS IRREGULARIDADES
La Fiscalía General del Estado presentó la denuncia contra los 11 exfuncionarios de YLB el pasado 19 de abril. La investigación señala que las irregularidades se habrían cometido en el proyecto «Desarrollo integral salmuera de salar de Uyuni-planta industrial», que contemplaba la construcción de 20 líneas de piscinas industriales para la planta de carbonato de litio.
Sin embargo, al finalizar el proyecto, se observó que 18 de esas piscinas presentaban un grave deterioro. El informe detalla que se realizaron tres compras de geotextiles y geomembranas para la impermeabilización de las piscinas, pero que la calidad de los materiales no era la adecuada, lo que ocasionó su posterior deterioro.
Las investigaciones continúan su curso para determinar las responsabilidades de todos los involucrados en este caso que ha generado gran conmoción en el país, no solo por el monto de dinero malversado, sino también por las graves irregularidades que se habrían cometido en un proyecto de vital importancia para el desarrollo económico de Bolivia.


