LA PAZ, 6 may (El Libre Observador) – En un contexto regional marcado por la volatilidad y la incertidumbre económica, Bolivia se mantiene como una economía con estabilidad de precios al registrar una inflación acumulada de 1,31% al cierre del primer cuatrimestre del año, posicionándose como la segunda nación con el índice de precios al consumidor (IPC) más bajo de América Latina, solo por detrás de Ecuador (0,51%).
Este logro, destacado por el ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui en conferencia de prensa, confirma el compromiso del Gobierno boliviano con la implementación de políticas públicas efectivas y responsables que priorizan el bienestar de la población.
La baja inflación de Bolivia contrasta con la tendencia generalizada de aumento de precios en la región. De hecho, Argentina encabeza la lista con un índice del 51,6%, seguido por Venezuela (6,27%), Uruguay (2,84%), Paraguay (2,80%), Colombia (2,73%), Chile (1,60%), Brasil (1,42%) y Perú (1,36%).

Este panorama resalta la fortaleza económica del país y su capacidad para resistir las fluctuaciones económicas a nivel internacional.
Como señaló Cusicanqui, Bolivia se posiciona como un ejemplo de estabilidad de precios en la región, destacando su compromiso con la implementación de políticas públicas efectivas y responsables.
El ministro proyectó que esta tendencia de inflación moderada y controlada de Bolivia se mantendrá en los próximos meses, respaldada por las estrategias gubernamentales destinadas a impulsar la producción agrícola y fomentar la estabilidad económica interna.
Estas estrategias incluyen medidas como el fomento de la inversión en el sector agrícola, la implementación de programas de riego eficientes y el apoyo a los pequeños productores, fundamentalmente el sostenimiento de la política de subvención de los hidrocarburos y algunos alimentos.

Dijo que los resultados positivos en materia de inflación consolidan la posición de Bolivia como un país que apuesta por la estabilidad económica y el bienestar de su población.
El IPC, que mide la variación mensual de los precios de una canasta representativa de bienes y servicios consumidos por los hogares, constituye un indicador fundamental para evaluar la salud económica de un país y su impacto en el poder adquisitivo de la ciudadanía.
En el caso de Bolivia, según el ministro, la baja inflación refleja el éxito de las medidas implementadas por el Gobierno para contener el alza de precios, especialmente en rubros alimenticios esenciales.


