LA PAZ, 7 may (El Libre Observador) – Las esperanzas de celebrar elecciones judiciales en Bolivia este año se nublan cada vez más, luego de una escalada de demandas y fallos judiciales que ha frenado el proceso, dejando en un limbo de incertidumbre.
El cronograma marcaba que este martes 7 de mayo las listas de candidatos debían ser entregadas al Tribunal Supremo Electoral (TSE), pero esa fecha se ha convertido en una ilusión lejana. Las comisiones legislativas responsables del proceso se encuentran paralizadas desde el 7 de abril, cuando publicaron las listas de aspirantes por el inicio de la avalancha de recursos legales.
Una seguidilla de amparos constitucionales y una acción popular en Pando encendieron las alarmas. El fallo de Pando, en particular, fue contundente: el proceso actual se ha anulado por vulnerar el derecho a la igualdad de género y de los pueblos indígenas.

Las críticas no se han hecho esperar. El presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, ha calificado al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de «suprapoder», mientras que los legisladores opositores exigen que se convoque al pleno del Legislativo para tomar una postura definitiva.
En medio de este torbellino legal, la Comisión Mixta de Justicia Plural reanudó su sesión permanente el lunes por la tarde, pero solo para declarar un nuevo receso hasta este miércoles 8 de mayo. La razón: aún no han sido notificados con el fallo de Pando.
El equipo jurídico de la comisión ha sugerido la presentación de denuncias penales contra los jueces y vocales que emitieron los fallos que afectan el proceso, pero la decisión final se tomará este miércoles.
Por su parte, el TSE ha reiterado que sin las listas de candidatos no pueden celebrarse las elecciones judiciales. Su personal está listo para activar el proceso, pero el documento clave sigue brillando por su ausencia.
¿Qué se viene ahora? La incertidumbre reina en el ambiente. Las autoridades deben buscar una salida legal que permita retomar el proceso de forma transparente y justa, garantizando el derecho a la participación de todos los sectores de la sociedad boliviana.
El futuro de las elecciones judiciales pende de un hilo, y solo el tiempo dirá si este proceso podrá llegar a buen puerto.


