BUENOS AIRES, ARGENTINA, 13 jun (El libre Observador) — En una sesión maratónica que se extendió hasta la madrugada del jueves, el Senado argentino aprobó con modificaciones la polémica reforma del Estado promovida por el presidente Javier Milei. La jornada estuvo marcada por violentos disturbios frente al Congreso que dejaron una veintena de heridos y detenidos, así como vehículos incendiados.
La vicepresidenta y líder del Senado, Victoria Villarruel, desempató con su voto en un empate de 36-36, argumentando la necesidad de reformas en nombre de los argentinos que sufren y no desean emigrar del país. Esta decisión fue fundamental para la aprobación en general del proyecto de ley, que será revisado nuevamente por la Cámara de Diputados para su sanción final.

La aprobación de la «Ley Bases de Desregulación de la Economía» marca un hito histórico según la Presidencia, destacando que es la reforma legislativa más ambiciosa en cuatro décadas. Sin embargo, el camino legislativo fue arduo para el gobierno de Milei, quien lidera el minoritario partido La Libertad Avanza, con solo siete de las 72 bancas en el Senado.
El proyecto original de 600 artículos fue reducido a un tercio tras numerosas concesiones. Entre los puntos más controversiales aprobados en la discusión «en particular» se encuentra la delegación de facultades legislativas al presidente, una medida que generó fuertes críticas de la oposición.
La senadora Juliana Di Tullio expresó su preocupación sobre otorgar tales poderes a un presidente que ha manifestado su intención de desmantelar el Estado desde dentro.
Adicionalmente, se aprobó un paquete fiscal con un régimen de regularización de activos y un incentivo para grandes inversiones extranjeras, ofreciendo ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias durante 30 años a capitales superiores a 200 millones de dólares.
Este incentivo fue criticado por el senador Martín Lousteau, quien cuestionó los costos y la prioridad en el uso de recursos naturales.

El magnate estadounidense Elon Musk, participó en una videoconferencia con Milei, alentando a los argentinos a apoyar las reformas propuestas. Musk, quien ha mostrado interés en las reservas de litio de Argentina, ha mantenido reuniones previas con el presidente.
Entre los 238 artículos aprobados se incluyen la posibilidad de privatizar algunas empresas estatales y una reforma laboral que amplía el periodo de prueba y flexibiliza las indemnizaciones por despido. Ezequiel Atauche, un legislador oficialista, justificó su voto afirmando que la meta es transformar la realidad del país.
La aprobación legislativa ocurrió en medio de un clima de tensión social y económica. Miles de personas se congregaron alrededor del Congreso para protestar contra el proyecto y el severo ajuste fiscal del presidente.
La policía utilizó gases lacrimógenos, balas de goma y camiones cisterna para dispersar a los manifestantes, quienes respondieron con piedras, resultando en una batalla campal y la quema de dos automóviles.

El Ministerio de Salud informó que siete personas, incluyendo cinco diputados opositores, fueron atendidas tras ser gaseadas. Al menos diez personas fueron detenidas y nueve policías resultaron heridos, según el Ministerio de Seguridad. La Presidencia denunció en redes sociales la presencia de «grupos terroristas» intentando un golpe de Estado.
Este dramático episodio se da en un contexto de recesión, con una caída en la actividad industrial y el consumo, una inflación del 300% interanual y la mitad de la población en situación de pobreza.

