LA PAZ, 9 jul (El Libre Observador) – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este martes en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra el inicio de una nueva era en las relaciones bilaterales, abogó por la unidad internacional contra la “extrema derecha” y condenó la “intentona de golpe” del 26 de junio en Bolivia.
El presidente de Brasil destacó ante los periodistas la importancia de los acuerdos firmados en su visita oficial a Bolivia entre su Gobierno y el de Luis Arce.
“Estamos comenzando una nueva era en la relación Brasil – Bolivia”, enfatizó. Los acuerdos abarcan áreas clave como la cooperación energética, el desarrollo social y económico, y la seguridad.
Lula subrayó la necesidad de superar las diferencias políticas para enfrentar a la extrema derecha. “En todo el mundo, la desunión de las fuerzas democráticas sólo ha servido a la extrema derecha. Los recientes ejemplos de Francia y el Reino Unido demuestran el imperativo de superar las diferencias en favor de un objetivo común”, afirmó.

En las elecciones del 4 de julio en el Reino Unido, el partido Conservador sufrió una derrota significativa frente a los laboristas después de 17 años, mientras que, en Francia, el Nuevo Frente Popular se impuso en la segunda vuelta de las elecciones legislativas del 7 de julio. Lula utilizó estos ejemplos para destacar la importancia de la unidad en la integración regional.
“Esto también se aplica a la integración regional, porque mientras más sólida sea nuestra alianza, menos atractivos serán los que predican la división”, añadió Lula, quien cumplió una agenda en Bolivia y sostuvo una reunión formal con el presidente Luis Arce.
Ambos mandatarios ya se habían reunido el lunes en Asunción, Paraguay, en la cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur), una cita marcada por la ausencia del presidente argentino Javier Milei, conocido por su postura crítica al socialismo.
Lula reafirmó su compromiso con el Mercosur y expresó su deseo de que Venezuela retorne al bloque. “Esperamos recibir pronto a Venezuela y esperamos que, tras elecciones, todo se resuelva con normalidad”, agregó.
El presidente brasileño también se refirió al asalto militar del 26 de junio en Bolivia, condenando cualquier intento de socavar la democracia. Recordó los eventos del 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando enfrentó una movilización contra los poderes establecidos poco después de su ascenso al poder. “No será tolerable una intentona contra la democracia”, declaró enfáticamente.

“Esta visita simboliza más que la reanudación de una relación de amistad, representa la comunión de dos países cuyas trayectorias han sido paralelas”, aseveró Lula.
Al igual que Brasil, Bolivia ha superado un largo recorrido de golpes de Estado y dictaduras para establecer una democracia sólida.
En vísperas de celebrar su bicentenario en 2025, el dignatario brasileño enfatizó la importancia de no caer en la trampa del golpismo. “No podemos tolerar ensoñaciones autoritarias ni golpes de Estado; tenemos la enorme responsabilidad de defender la democracia frente a los intentos de hacerla retroceder”, aseveró.


