LA PAZ, 18 jul (El Libre Observador) – El gobierno boliviano aseguró este jueves que los Gobiernos Autónomos Municipales del país cuentan con los recursos necesarios para continuar funcionando y atender las necesidades de la población. Esta afirmación surge en medio de preocupaciones expresadas por gobiernos subnacionales y universidades públicas sobre la disminución de ingresos.
Un reciente informe del Ministerio de Economía revela que los gobiernos municipales cerraron 2023 con un saldo de Bs 3.173 millones en sus cuentas corrientes fiscales. Este monto ha aumentado un 19% en julio de este año, reflejando una gestión fiscal positiva.
El informe fue publicado después de que Jhonny Torres, alcalde de Tarija y exdirectivo de la Asociación de Municipios de Bolivia (AMB), advirtiera que la mitad de los gobiernos locales, especialmente aquellos en áreas rurales, enfrentan el riesgo de cerrar debido a la caída de ingresos en esta gestión.

«Sin embargo, las municipalidades han recibido mayores transferencias por coparticipación tributaria entre 2020 y 2023. La recaudación tributaria y aduanera ha aumentado desde 2021, gracias al fortalecimiento de la demanda interna impulsada por las políticas de reactivación de la inversión pública», señala el reporte ministerial.
En 2005, los recursos de Participación Popular (coparticipación tributaria) eran de Bs 224 por persona. Esta cifra ha aumentado significativamente, alcanzando Bs 740 por persona en la presente gestión, lo que representa un incremento del 230%.
A pesar de estos datos, algunas alcaldías, como la de Santa Cruz de la Sierra, han advertido sobre una ralentización en la ejecución de obras debido a la falta de dólares, lo que ha provocado la caída de licitaciones y un aumento de costos. La situación económica ha generado desafíos adicionales para las municipalidades en su esfuerzo por mantener sus servicios y proyectos en marcha.
Esta declaración del gobierno tiene como objetivo calmar las preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera de los gobiernos locales, destacando el incremento de los recursos disponibles y la gestión fiscal positiva en los últimos años.
Sin embargo, las advertencias de los alcaldes subrayan la necesidad de un monitoreo constante y una planificación financiera estratégica para asegurar la continuidad de los servicios municipales en todo el país.


