COBIJA, 24 feb (El Libre Observador) – En Cobija, la capital del departamento de Pando, la crecida del río Acre provocó este sábado una situación de emergencia, con la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación de Pando reportando un nivel récord de 11,51 metros en el afluente.
Este incremento ha provocado el desborde del río y la consiguiente inundación de varias viviendas en los alrededores, especialmente en el barrio Junín. Ante esta situación, las familias afectadas han tenido que abandonar sus hogares y buscar refugio en zonas más elevadas para resguardar sus vidas y pertenencias.

La declaración de alerta roja por parte del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), vigente hasta el jueves 29 de febrero, ha agravado la preocupación en la región, con pronósticos de nuevos desbordes en la cuenca del río y sus afluentes secundarios.
Esta medida se ha tomado debido a las persistentes lluvias en la región amazónica, que han contribuido al crecimiento del caudal del río Acre y la consecuente amenaza para las poblaciones cercanas, incluyendo Iñapari y la ciudad de Cobija.
Ante esta emergencia, las autoridades locales, encabezadas por la directora de la Unidad de Gestión de Riesgos del municipio, Erika Peralta, han puesto en marcha un plan de contingencia para enfrentar la situación.

Se ha coordinado un esfuerzo conjunto con diversas instituciones y se ha solicitado a la población mantener la calma mientras se enfrenta la crisis. Además, se han habilitado albergues para acoger a las familias evacuadas, con el Gobierno Municipal de Cobija trabajando arduamente para brindar apoyo y asistencia a los afectados.
En total, más de 30 familias de los barrios Mapajo, Junín y Cataratas han sido evacuadas hasta el momento, con la esperanza de preservar la seguridad de los ciudadanos en medio de esta difícil situación.

