SANTA CRUZ, 25 jul (El Libre Observador) — La Gobernación de Santa Cruz declaró este jueves la emergencia departamental mediante el decreto 458, ante la grave crisis provocada por la sequía y los incendios forestales que asolan la región.
El gobernador en ejercicio, Mario Aguilera, ratificó esta medida crucial debido a la escalada de los incendios, que han devastado miles de hectáreas de bosque y ponen en riesgo tanto a la fauna local como a las comunidades humanas.
La emergencia, que afecta a siete municipios en estado de desastre por sequía y tres más con la combinación de sequía e incendios forestales, permite activar de manera inmediata recursos humanos y económicos destinados a controlar la crisis.
“Estamos trabajando en una respuesta integral y coordinada con los niveles departamental, local y nacional para enfrentar esta tragedia ambiental”, afirmó la secretaria departamental de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Ana Patricia Suárez.

Los datos del último informe revelan que hay actualmente 25 incendios forestales activos en el departamento. Roboré, uno de los municipios más afectados, ha perdido 10.000 hectáreas de bosque este año, mientras que los focos de calor en el departamento suman 8.627, acumulando un total alarmante de 72.824 para julio.
La situación es crítica, con las llamas extendiéndose sin control y amenazando con consumir más hectáreas de vegetación nativa.
La Gobernación, junto con los bomberos, ha intensificado los esfuerzos para sofocar los incendios, pero la sequía extrema y las altas temperaturas complican las labores de extinción.
“La coordinación y el apoyo de todos los sectores son esenciales. Necesitamos más recursos y una respuesta ágil para proteger nuestra biodiversidad y las comunidades afectadas”, subrayó Aguilera.

Mientras tanto, los habitantes de las áreas rurales enfrentan una situación desesperante. Las pérdidas en la fauna silvestre y en los medios de vida de las comunidades locales son incalculables.
Los esfuerzos de las brigadas de emergencia se han visto reforzados con la llegada de equipos y apoyo logístico de distintas regiones, pero la magnitud del desastre requiere una intervención rápida y efectiva.


