LA PAZ, 29 jul (El Libre Observador) – El tiktoker alteño, Rubén Blanco, enfrenta una orden de aprehensión tras no presentarse a declarar ante la Fiscalía por acusaciones de difusión e incitación al racismo y la discriminación.
La fiscal departamental de Potosí, Roxana Choque, informó que Blanco fue notificado para presentarse este lunes, pero su ausencia podría derivar en una resolución de captura si no justifica su falta.
El caso contra Blanco se originó a raíz de unas declaraciones polémicas y ofensivas que realizó en sus redes sociales, donde calificó la danza de los mineritos y a la comunidad minera en general como “sucia y mugrosa”. Estas declaraciones, que se viralizaron rápidamente, generaron una ola de indignación entre varios sectores de la sociedad.

La fiscal Choque explicó que “para el día de hoy se tenía programada la declaración de Rubén Blanco. Sin embargo, esta persona no se ha presentado y se emitirá la resolución que corresponda. Generalmente, cuando no se presenta, se emite una orden de aprehensión”.
La fiscal también indicó que, de no presentar un justificativo válido, el influencer podría enfrentar una sanción que oscila entre 1 y 5 años de cárcel.
Tras la controversia generada por sus comentarios, Blanco emitió una disculpa pública, argumentando que sus declaraciones tenían un carácter humorístico y solicitando que se respetara su derecho a la libre expresión. No obstante, su disculpa no ha mitigado la gravedad de las acusaciones en su contra.
Este incidente resalta la creciente tensión entre la libertad de expresión y la responsabilidad de las figuras públicas en las redes sociales. La comunidad minera y otros sectores afectados por los comentarios de Blanco han exigido medidas ejemplares para evitar que este tipo de actitudes se normalicen en la sociedad.
La orden de aprehensión contra Blanco, si se emite, marcará un precedente significativo en la regulación de contenidos en las plataformas digitales en Bolivia.

Mientras tanto, el caso continúa desarrollándose, y la atención pública se mantiene enfocada en las acciones que tomará la Fiscalía en los próximos días.
La situación de Rubén Blanco pone en evidencia los desafíos legales y sociales que surgen en la era digital, donde las palabras pueden tener consecuencias rápidas y profundas. La resolución de este caso podría sentar bases importantes para el manejo de discursos de odio y discriminación en el país, y el desenlace será observado de cerca tanto por defensores de la libertad de expresión como por aquellos que luchan contra el racismo y la discriminación.

