LA PAZ, 17 sep (El Libre Observador) – Bolivia atraviesa un escenario político y social cada vez más tenso, marcado por el bloqueo de caminos organizado por campesinos y el inició este martes de una marcha encabezada por el expresidente Evo Morales (2006-2019). Ambas movilizaciones exigen soluciones a la crisis económica y buscan presionar al gobierno para adelantar las elecciones generales.
El analista político, abogado y profesor de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Andrés Gómez afirmó que la movilización de los seguidores de Morales responde a una “ambición personal” del líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), quien intenta forzar una nueva candidatura presidencial en 2025 a pesar de los impedimentos constitucionales.
“El discurso de Morales sobre ‘salvar a Bolivia’ es ambiguo, porque el verdadero objetivo es imponer su candidatura en el MAS. Ha convertido un problema personal con Luis Arce y uno partidario en un problema nacional”, sostuvo el experto.
Tras una ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra), militantes y seguidores de Morales partieron este martes desde la localidad de Caracollo rumbo a La Paz, un recorrido de 190 kilómetros que separan ambos municipios.

Morales, en su discurso previo a la marcha, no dejó lugar a dudas sobre su postura: “Si el primero (presidente) y el segundo hombre (vicepresidente) abandonan al pueblo (renuncian a sus cargos), está el tercer hombre del Estado, el hermano Andrónico Rodríguez”, afirmó Morales antes de iniciar la marcha, haciendo alusión directa al presidente Arce y al vicepresidente David Choquehuanca.
La mención de Rodríguez, tercera figura en la línea de sucesión presidencial, ha generado una ola de especulaciones sobre un posible plan para desplazar a Arce del poder y forzar una nueva candidatura de Morales, quien enfrenta limitaciones legales para postularse en las elecciones de 2025.
El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, reaccionó este martes con dureza ante las acciones de Morales, señalando que estas movilizaciones no son más que un intento de golpe de Estado.
“Las declaraciones de Morales son la prueba más clara de su intención de desestabilizar el gobierno. Busca abrir el camino para su regreso al poder a través de la fuerza y la presión”, declaró Del Castillo.
Por su parte, el ministro de Justicia, Iván Lima, profundizó en esta línea, asegurando que Morales tiene un “plan maquiavélico” para que Andrónico Rodríguez asuma la presidencia del país y desde allí impulsar su candidatura.
“Fue Orlando Ceballos, uno de los abogados de Morales, quien confirmó nuestra denuncia: detrás de la marcha y los bloqueos hay un plan para que Andrónico llegue a la presidencia del Estado y desde allí forzar la candidatura inconstitucional de Morales”, aseguró Lima en redes sociales.
Reafirmó que el objetivo de Morales es claro: utilizar el caos para lograr lo que las instituciones le han negado, su habilitación para las elecciones de 2025.

La crisis política del MAS no solo afecta al partido de gobierno, sino que ha trasladado su conflicto a la vida cotidiana de los bolivianos.
En este clima de incertidumbre, la analista política Susana Bejarano advirtió que el conflicto interno del MAS se ha trasladado a las calles, pero que las preocupaciones reales de la población giran en torno al alza de precios y la escasez de gasolina y diésel.
Según Bejarano, Morales intenta habilitar su candidatura “a cualquier precio”, algo que las instituciones estatales no le han permitido, en sujeción a la legalidad y la Constitución.
“El objetivo central de Morales es imponer su candidatura. Todos conocen las trabas legales que enfrenta, y esta movilización es una demostración de fuerza contra el gobierno de Luis Arce”, explicó Bejarano. Asimismo, alertó sobre la necesidad de “proteger” la institucionalidad del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el órgano encargado de garantizar elecciones limpias en 2025.

