SANTA CRUZ, 20 feb (El Libre Observador) – En un día marcado por la tristeza y el pesar, el fútbol boliviano se viste de luto ante la partida de uno de sus grandes exponentes, como fue Roberto Pérez, conocido como el “Cañonero”, quien falleció a la edad de 63 años.
La noticia, confirmada este martes por sus familiares, ha conmocionado a todo el país, dejando un vacío irreparable en el ámbito deportivo.
Nacido el 17 de abril de 1960 en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, el “Cañonero” Pérez inició su carrera futbolística en la década de los 80 con el Real Santa Cruz.
Su talento innato como lateral zurdo lo llevó a destacar en diversos clubes profesionales de Bolivia como: Guabirá, Destroyers, Blooming, Bolívar, San José y culminó su trayectoria en Oriente Petrolero. Pero no solo brilló en el ámbito local, sino que también dejó su huella en la selección nacional.

Participó en las eliminatorias para los mundiales de México 1986 e Italia 1990, y aunque formó parte del equipo que clasificó para Estados Unidos 1994, no tuvo minutos en el torneo. Además, dejó su sello en la Copa América de 1983 en Uruguay, representando con orgullo los colores de su país.
Roberto Pérez no solo fue un defensor de buena envergadura, sino también un experto en tiros libres y remates de larga distancia. Muchos de sus goles llegaron desde fuera del área, convirtiéndolo en una amenaza constante para los rivales. Su destreza trascendió fronteras, destacando en torneos internacionales como la Copa Libertadores de América con clubes como Bolívar, San José y Blooming.
Entre las anécdotas que quedarán grabadas en la memoria de los aficionados, se recuerda el día en que desmayó a un arquero rival con un potente remate que impactó en su rostro, así como el momento en que rompió un arco tras un lanzamiento libre en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera. Estos episodios, junto con su legado futbolístico, son parte de la historia dorada del fútbol boliviano.
Hoy, mientras el país despide a uno de sus ídolos, las redes sociales se inundan con mensajes de condolencia y reconocimiento hacia el «Cañonero» Pérez. Su partida deja un vacío en el corazón de todos los amantes del fútbol, pero su legado perdurará por siempre en la memoria colectiva de una nación que le rinde un sentido homenaje a uno de sus más grandes talentos.


