LA PAZ, 13 sep (El Libre Observador) — El panorama para los periodistas en Bolivia sigue siendo desalentador, con un preocupante 18% de resultados positivos de aquellos que denuncian agresiones o vulneraciones a sus derechos obteniendo una respuesta efectiva según un informe reciente de la Defensoría del Pueblo.
Las cifras siguen siendo alarmantes, pues del total de vulneraciones y agresiones que sufren los periodistas, el 66,8% presentan una denuncia formal, mientras que el resto (33,2%) no tomó ninguna acción por diferentes factores.

El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya Aro, subrayó la gravedad de estos datos al recordar que en el conflicto del censo de 2023 se documentaron 21 agresiones a periodistas, pero únicamente cuatro de esos casos llegaron a procesos penales. «La protección de los periodistas queda debilitada, fomentando espacios de impunidad», advirtió Callisaya.
El informe de la Defensoría también destaca que las vulneraciones no solo son físicas o verbales, sino que abarcan despidos injustificados, amenazas, difamación y trabas burocráticas que desalientan a los afectados a seguir con sus denuncias. La falta de respuesta adecuada por parte del Estado es otro factor clave que contribuye a la perpetuación de esta problemática.

A nivel laboral, el 20,7% de los periodistas encuestados afirmó haber sufrido afectaciones en sus derechos contractuales, económicos y de seguridad social. Además, un 15,2% señaló que sus derechos a la reputación, la integridad psicológica y moral también fueron transgredidos.
Otro aspecto relevante que revela la encuesta es el aumento de agresiones en momentos críticos de la historia política reciente del país. En 2019, el 22,3% de los periodistas reportó vulneraciones, mientras que en 2023 esta cifra subió al 28,3%.
Callisaya recordó que el informe del GIEI-Bolivia recomendó la creación de una instancia no estatal para brindar apoyo legal, administrativo y psicológico a los periodistas. «Es fundamental que el Estado tome medidas para proteger a quienes ejercen su labor informativa en condiciones de vulnerabilidad», aseveró.


