LA PAZ, 14 ago (El Libre Observador) – En un movimiento esperanzador para reducir su dependencia de las importaciones de diésel y fomentar la producción nacional, el gobierno boliviano anunció este miércoles la eliminación de aranceles para la importación de equipos destinados a la producción de biodiésel.
Esta medida, que entrará en vigor de inmediato, busca impulsar al sector privado a invertir en la construcción de plantas de biodiésel y diversificar la matriz energética del país.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, explicó que esta medida, además de reducir la factura petrolera del país, permitirá generar nuevos empleos y fomentar el desarrollo de una industria nacional de biocombustibles.

«Con esta iniciativa, buscamos convertir a Bolivia en un productor de biodiésel a gran escala, aprovechando nuestro potencial agrícola y reduciendo nuestra vulnerabilidad a las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo», afirmó el ministro.
Los incentivos fiscales ofrecidos por el gobierno incluyen la exención del impuesto al valor agregado (IVA) para la importación de maquinaria y equipos, así como la posibilidad de destinar la producción de biodiésel exclusivamente a la estatal YPFB.
Se estima que, con una inversión de alrededor de 30 millones de dólares, se pueden construir plantas capaces de producir hasta 40 millones de litros de biodiésel al año, lo que equivaldría a cubrir más de un mes y medio de la demanda actual de diésel en el país.
Esta medida se suma a otras iniciativas del gobierno boliviano para promover el uso de energías renovables y reducir la huella de carbono del país. El biodiésel, producido a partir de aceites vegetales como la soya o el girasol, es considerado un combustible más limpio y sostenible que el diésel convencional, ya que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y disminuye la dependencia de los combustibles fósiles.
Sin embargo, algunos expertos han expresado preocupación por el impacto que esta medida podría tener en la producción de alimentos, ya que el cultivo de plantas oleaginosas para la producción de biodiésel podría competir con la producción de alimentos.
El gobierno aseguró que se tomarán las medidas necesarias para garantizar que la producción de biodiésel no afecte la seguridad alimentaria del país.


